sábado, 4 de julio de 2015
miércoles, 10 de junio de 2015
EL 10 DE JUNIO DE 1971: RECORDANDO AL FASCISMO QUE TODAVÍA PERDURA Y EN LA ACTUALIDAD SE PERFECCIONA.
Presentamos este vídeo que se encuentra circulando en la red, del Canal 6 de Julio, donde el gobierno de Enrique Peña Nieto continua utilizando al fascismo hoy en día para oprimir y reprimir al proletariado y a las masas populares que luchan consciente y combativamente para derrocar este sistema capitalista-neoliberal decadente, el cual genera miseria, pobreza, ignorancia, enajenación para el pueblo mexicano, saqueo y contaminación de los recursos naturales del país. Para Jorge Dimitrov, "El fascismo es el poder del propio capital financiero. Es la organización del ajuste de cuentas terrorista con la clase obrera y el sector revolucionario de los campesinos y de los intelectuales".
¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!
COORDINADORA REVOLUCIONARIA DEL PODER POPULAR-D.F.
domingo, 10 de mayo de 2015
miércoles, 6 de mayo de 2015
Hablan los muertos de Vietnam
Nuestros secretos son para todos los pueblos del mundo.
No nos importa haber muerto si nuestro combate enseña
a los pobres y humillados de todos los países a combatir.
Contra los pueblos alzados firmemente no hay enemigo
todopoderoso,
no hay crimen que termine por vencer,
no hay arma suficientemente destructora.
Éramos un pueblo pequeño y nuestro presidente Ho Chi Minh,
discípulo de Marx y de Lenin,
nos enseñó cómo ir de lo pequeño a lo grande.
Primero vino el partido, el cerebro y el corazón de la
lucha.
El partido de la clase obrera
que fue a hacer su labor en el mar de la población
campesina.
No era posible hacer pacíficamente esa tarea
bajo la brutalidad del colonialismo francés:
la organización de nuestras masas tendría que ser, desde el
inicio,
una organización político-militar.
Las brigadas de propaganda armada del partido
comenzaron por construir la pequeña guerrilla de la
localidad.
El poder local es el talón de Aquiles del opresor
extranjero.
Las guerrillas eran pequeños grupos de tres, cinco, diez
hombres,
pero crecieron en todo el país.
Los mejores hombres de las guerrillas pasaron a formar
las tropas locales, que operaban en una zona mayor.
Cuando la guerra se desarrolló aún más
se formaron las tropas regulares, con las mejores unidades
de las tropas locales.
Y es que desde el inicio la guerrilla era el pueblo.
La guerrilla no era un pequeño destacamento
que llegaba a incrustarse en la población para recibir su
apoyo,
no era un grupo que hoy combatía aquí y mañana allá,
la guerrilla era la población que se insurreccionaba
en forma guerrillera (en pequeños grupos),
merced a la labor organizativa de los grupos
de propaganda armada del partido.
La guerrilla no sólo era el pez en el agua,
sino la unión del agua y los peces,
el agua organizada, los peces organizados,
un par de peces.
Y todos tenían un puesto en el combate:
los jóvenes, las mujeres, los ancianos, los niños.
Y el que no podía cargar el fusil afilaba estacas de bambú,
o desinformaba al enemigo o hacía sandalias para los
guerrilleros.
Y de pronto se combatió en todas partes,
en el campo y en las ciudades,
pues organizando nuestras fuerzas en cada localidad
terminamos por estar en todas partes,
aunque comenzamos sin tener una sola pulgada de tierra
liberada.
Conocíamos la importancia de la solidaridad internacional
y su necesidad,
pero sabíamos que la garantía de nuestra lucha
estaba en nuestras propias fuerzas,
las fuerzas crecientes de quienes supimos partir de cero
y adecuamos nuestra debilidad al poderío del enemigo.
Así nos lo enseñaron el presidente Ho y Lenin.
En ese movimiento organizativo ascendente
creció el partido, se fortalecieron las fuerzas armadas,
se multiplicaron las organizaciones de masas
y surgió el Frente Único.
Y aun existiendo y operando las tropas regulares
la guerrilla siguió desarrollándose y combatiendo
coordinadamente
y creciendo a su vez hacia unidades locales y regulares.
Y el partido siguió dirigiendo exclusivamente lo militar,
sin someter lo militar a la política de frente único,
garantizando así la independencia dirigente de la clase
obrera
en el fuerza principal del pueblo en lucha.
El partido y el Frente Único movilizaron a todo el pueblo
para hacer la guerra del pueblo
guerra integral, multiforme:
militar, política, económica, ideológica.
Y a la par de las guerrillas y las grandes unidades
militares
se organizó el ejército político de las masas.
Estas fuerzas vencieron a los colonialistas franceses y
japoneses
y han doblegado la agresión imperialista norteamericana.
Esas fuerzas harán que nuestro país renazca de las cenizas
en forma que será diez veces más bello.
Porque entre todas las cenizas que hoy resumen el dolor de
Vietnam
están nuestras cenizas victoriosas,
las de los hijos del pueblo que morimos por la vida de
Vietnam
y de toda la humanidad.
Extraído de “Un libro rojo para Lenin” de Roque Dalton
40 Aniversario de la Victoria del heroico Pueblo de Vietnam contra los invasores estadounidenses
El poder de la guerra
popular y la solidaridad antiimperialista mundial
Tomó 30 años de dura lucha, pero en las últimas semanas todo
era como un tornado. Primero, un asalto relámpago en las tierras altas
centrales de Vietnam. Luego, ataques rápidos en las ciudades costeras de Hue y
Danang. Después, las Fuerzas Armadas de Liberación Popular convergieron en
Saigón desde todos los puntos. Los líderes del gobierno títere y otros
parásitos corrieron para subirse a los helicópteros en la Embajada de Estados
Unidos, junto con periodistas occidentales, personal de la embajada y sus
secuaces.
El Ejército Popular ahora tenía tanques y artillería, así
como fuerzas regulares a gran escala. En cada pueblo y ciudad, se reunían con
las milicias populares y las tropas irregulares que les “abrían la puerta”. Las
fuerzas del ejército títere de Saigón se dispersaban frente a este asalto.
Este 30 de abril se conmemora el 40º aniversario de la Gran
Victoria de Primavera de Vietnam en 1975. Esta larga y continuada guerra --
primero contra Japón en 1945 y luego Francia (con el apoyo de EUA) en 1945-1954
y después directamente contra el imperialismo estadounidense -- definió una
era. En 1966, el Che Guevara hizo un llamado ¡”Dos, tres, muchos Vietnam”!
Luchas al estilo de Vietnam surgieron en las colonias africanas portuguesas de
Guinea-Bissau, Mozambique y Angola. Lograron la victoria junto a la vietnamita.
Levantamientos guerrilleros también surgieron sucesivamente en Centroamérica.
La marcha de la victoria vietnamita fue planeada con meses
de antelación. Todos los aspectos de los últimos 30 años de lucha entraron en
juego. Allí estaba la ruta Ho Chi Minh - una red de carreteras a través de
selvas y montañas utilizadas para canalizar un suministro constante de armas,
municiones y alimentos de norte a sur a pesar de los incesantes bombardeos de
Estados Unidos. Los túneles de Cu Chi fueron centros estratégicos de mando y
recuperación subterráneos. La Ofensiva de Tet de 1968 había mostrado al mundo
lo que la resistencia vietnamita era capaz.
Todos estos éxitos se
basaron en la estrategia de la guerra popular.
“La característica sobresaliente de la guerra popular en
nuestro país es que la lucha armada y la lucha política están estrechamente
coordinadas, apoyándose y estimulándose entre sí”, escribió el general Vo
Nguyen Giap, fundador de las Fuerzas Armadas de Liberación Popular (FALP). “Así
que el lema “Movilizar a todo el pueblo, armar a todo el pueblo y luchar en
todos los frentes” se ha convertido en una realidad más viva y heroica”.
Todos los esfuerzos de EUA para derrotar esta estrategia
central -- como los programas de “pacificación” y “aldeas estratégicas” --
fueron inútiles. ”Cuando un pueblo entero se levanta, nada se puede hacer.
Ningún dinero puede ganarles”, le dijo el general Giap al Servicio de Noticias
de Liberación en 1969”. ”Esa es la base de nuestra táctica y estrategia que los
americanos no entienden.
“Todos los 31 millones de personas de nuestro pueblo son
luchadores valientes”, dijo el general Giap, “por medio de una pequeña fuerza
para luchar contra una más grande, derrotando una fuerza más fuerte con una más
pequeña, combinando batallas grandes, medianas y pequeñas, intensificando la
lucha masiva y al mismo tiempo llevando a cabo una guerrilla generalizada,
constantemente golpeando al enemigo desde una posición de fuerza y ??alcanzando
una alta eficiencia en el combate, llegando a ser cada vez más fuerte y ganando
victorias cada vez más grandes a medida que luchan.” (Discurso en Hanoi, 21 de
diciembre, 1968)
La movilización de todo el pueblo significaba mujeres,
hombres y niños, jóvenes y longevos, del campo y de la ciudad, de norte y sur.
El gobierno títere de Saigón fue penetrado por espías patrióticos en todos los
niveles. Un ejemplo famoso de las combativas mujeres es la foto icónica de una
pequeña campesina empuñando su AK-47 mientras guiaba a su enorme y humillado
cautivo -- un piloto estadounidense derribado - a través del bosque. Luego está
la historia de la atenta camarera en un club de oficiales en Saigón frecuentado
por los comandantes estadounidenses. Después de la victoria, ella fue honrada
públicamente como coronela de la FALP.
El mundo entero conoció a Madame Nguyen Thi Binh, quien
representó al Frente de Liberación Nacional en las conversaciones de paz en
París.
Los líderes de la revolución fueron fortalecidos por décadas
de lucha. Por ejemplo, Le Duc Tho, famoso en Occidente como el principal
negociador de Vietnam en las conversaciones de paz de París – a quien le fue
concedido el Premio Nobel de la Paz en 1973 pero lo rechazó por no aceptarlo
junto al criminal de guerra Henry Kissinger -- firmó el plan de batalla 1975
para la ofensiva final de primavera, en nombre de la dirección del Partido de
los Trabajadores. Nacido en 1911, Le Duc Tho había ayudado a fundar el Partido
Comunista de Indochina en 1930. Las autoridades coloniales francesas lo encarcelaron
de 1930-1936 y nuevamente de 1939 a 1944. Después de su liberación en 1945,
ayudó a dirigir el Viet Minh, el movimiento de independencia vietnamita contra
los franceses, hasta la firma de los Acuerdos de Ginebra en 1954. Desde 1948
hasta 1975, fue un organizador líder del frente del sur.
Después de firmar el plan de batalla 1975, Le Duc Tho fue
hasta el centro de mando en las tierras altas centrales, por la Ruta Ho Chi
Minh en moto a la edad de 64. Allí permaneció, ayudando a coordinar las
ofensivas en tres direcciones hasta la marcha final en Saigón.
Solidaridad mundial y
colaboración socialista internacional
La victoria de Vietnam fue global. La Unión Soviética, sus
aliados de Europa de Este y la República Popular de China proporcionaron armas,
municiones, alimentos y mucho más. Los movimientos contra la guerra en los
países de todo el mundo proporcionaron apoyo moral muy importante. En Estados
Unidos, las fuerzas contra la guerra junto con el explosivo movimiento de
Liberación Negra generaron una resistencia a la guerra a gran escala entre los
jóvenes que se negaron a ser parte del esfuerzo guerrerista. El resultado fue
una huelga virtual de los soldados rasos en la zona de combate, así como
rebeliones en las bases militares estadounidenses en EUA y en todo el mundo.
Los fusiles AK-47 utilizados por las Fuerzas Armadas de
Liberación Popular vietnamita fueron hechos en Checoslovaquia. Las armas
antiaéreas, así como camiones, tanques y artillería, fueron hechas en la URSS y
China. Vietnam fue el frente de lucha en una guerra global contra el
imperialismo estadounidense, y este esfuerzo de solidaridad enorme fue un
factor material en la victoria de Vietnam.
El general Giap dijo en 1968 que “el ejército y el pueblo en
Vietnam del Norte han derribado más de 3200 de los aviones más modernos de los
Estados Unidos, matando o capturando un número considerable de los mejores
pilotos estadounidenses, y han hundido o prendido fuego a cientos de naves
enemigas. La llamada superioridad aérea de los imperialistas estadounidenses --
el jefe del imperialismo que se jactaba de su riqueza y armas y que es conocido
por su crueldad -- ha recibido un duro golpe a manos del pueblo vietnamita”.
(Discurso del Día del Ejército, 21 de diciembre, 1968) Esto fue tres años antes
de que las Fuerzas Armadas de Liberación Popular derribaran a 30 bombarderos
estratégicos subsónicos B-52 -- un tercio de la flota B-52 estadounidense --
mientras resistían el atentado desesperado de Washington en la Navidad de 1972
en Vietnam de Norte en la víspera del acuerdo de paz del 27 de enero de 1973.
En 1968 el general Giap habló de “los 31 millones de
vietnamitas” luchando contra el imperialismo estadounidense. Hoy, la población
es de más de 90 millones, lo que hace de Vietnam el decimotercer país más
poblado del mundo. En 1965, Ho Chi Minh dijo que no importaba cuánto EUA pueda
matar y destruir, “construiremos nuestro país muchas veces más hermoso”. Desde
2000, la tasa de crecimiento económico de Vietnam ha sido una de las más altas
del mundo.
El verdadero legado de Vietnam, según lo declarado por el
general Giap, es que “el mito de la invencibilidad de los Estados Unidos . . .
se está derrumbando irremediablemente. No importa cuán enorme sea su potencial
militar y económico, nunca tendrá éxito en destruir la voluntad de un pueblo
que lucha por su independencia. Esta es una realidad reconocida ahora en el
mundo entero.”
Todas las citas son de “El arte militar de la guerra
popular: escritos selectos de Vo Nguyen Giap”, Monthly Review Press, 1970.
"Porqué fue capaz el pueblo vietnamita de ganar?"
la respuesta más precisa y más completa debe ser: "el pueblo vietnamita
ganó porque su guerra de liberación era la guerra de un pueblo"
Võ Nguyên Giáp: Guerra del pueblo, ejército del pueblo
viernes, 1 de mayo de 2015
¿Qué se celebra el primero de mayo?
"No, no es por un crimen por lo que nos condenan a
muerte, es por lo que aquí se ha dicho en todos los tonos: nos condenan a
muerte por la anarquía, y puesto que se nos condena por nuestros principios, yo
grito bien fuerte: ¡soy anarquista! Los desprecio, desprecio su orden, sus
leyes, su fuerza, su autoridad. ¡Ahórquenme!"
El primero de mayo no se celebra el "Día del
Trabajo", sino el Día Internacional de los Trabajadores. Tampoco se
celebra el hecho de tener un empleo, sino a los obreros estadounidenses que
defendieron la jornada laboral de 8 horas y a los mártires de Chicago que
fueron ahorcados por demandarla.
Ya en 1868 el entonces presidente de los Estados Unidos,
Andrew Johnson, había promulgado la ley Ingersoll que establecía las 8 horas de
trabajo como una medida para combatir la angustiante desocupación, pero aunque
en varios estados la ley fue reglamentada, permitieron en la práctica jornadas
de 14 a 18 horas de trabajo hasta que la American Federation of Labor (AFL)
convocó a una huelga nacional para el primero de mayo de 1886 en defensa del
cumplimiento de la" Ley Ingersoll de las 8 horas" a la que se sumaron
otras organizaciones, pero no así la gremial mayoritaria Noble Orden de los
Caballeros del Trabajo.
Cientos de miles de obreros iniciaron la huelga en todo el
país, pero en Chicago, en la fábrica McCormick, tras algunas fricciones entre
los obreros que se negaban a entrar a la fábrica a trabajar, la policía
arremetió con armas de fuego contra los huelguistas provocando heridos y varios
muertos. El mismo día, también en Chicago, los obreros realizaron un acto de
protesta en la Plaza Haymarket donde estalló un artefacto explosivo que mató a un
oficial de la policía y causó heridas en otros. La policía abrió fuego contra
la gente, se declaró estado de sitio y el toque de queda y se detuvo durante
los días siguientes a centenares de trabajadores hasta quedarse con ocho sin
presentar prueba alguna sobre su presunta responsabilidad.
Haymarket
Todas las versiones no oficiales sobre lo ocurrido, han
asegurado que el juicio contra los detenidos fue "una farsa de principio a
fin", teniendo como resultado que los 8 fueran declarados culpables, tres
condenados a prisión y los cinco restantes a la horca. Se les recuerda a todos
ellos como "Los mártires de Chicago" y paradójicamente, habiendo
ocurrido en Estados Unidos la causa de la celebración del primero de mayo, es
junto a Canadá y el Reino Unido uno de los países donde la fecha es
oficialmente ignorada en su calendario cívico.
Periódicos como el New York Times describieron a los
huelguistas como violentos, subversivos, extranjeros, alborotadores, mientras
que el premio al tratamiento ruin de la prensa sobre lo ocurrido, bien podría
otorgársele al Chicago Tribune por su postura editorial en estos términos:
"El plomo es el mejor alimento para los huelguistas. La
prisión y los trabajos forzados son la única solución posible a la cuestión
social. Es de esperar que su uso se extienda".
En su calidad de periodista, el poeta cubano José Martí,
cubrió para el periódico La Nación de Buenos Aires el proceso contra "Los
Mártires de Chicago", texto muy recomendable para quienes gusten
profundizar en este capítulo que la historia oficial ha borrado de la memoria
colectiva estadounidense. El presidente Grover Cleveland, favoreció en rechazo
al primero de mayo, que el primer lunes del mes de septiembre se celebrara en
los Estados Unidos el Labor Day (Día del Trabajo).
8 horas de trabajo
Ante quienes tanto hablan hoy de los valores familiares y de
que los padres tengan tiempo para convivir con sus hijos, les sería bueno saber
que ese movimiento de Chicago fue de hecho defensor de la integración familiar
al plantear como demanda esencial, el equilibrio saludable en la distribución
del tiempo: "8 horas para trabajar, 8 para dormir y 8 horas restantes para
la familia y el necesario esparcimiento.
Las últimas palabras de los mártires de Chicago:
Michael Schwab:
Hablaré poco, y seguramente no despegaría los labios si mi
silencio no pudiera interpretarse como un cobarde asentimiento a la comedia que
se acaba de desarrollar. Lo que aquí se ha procesado es la anarquía, y la
anarquía es una doctrina hostil opuesta a la fuerza bruta, al sistema de
producción criminal y a la distribución injusta de la riqueza. Ustedes y sólo
ustedes son los agitadores y los conspiradores.
Adolf Fischer:
Solamente tengo que protestar contra la pena de muerte que
me imponen porque no he cometido crimen alguno... pero si he de ser ahorcado
por profesar mis ideas anarquistas, por mi amor a la libertad, a la igualdad y
a la fraternidad, entonces no tengo inconveniente. Lo digo bien alto: dispongan
de mi vida
Albert Parsons:
El principio fundamental de la anarquía es la abolición del
salario y la sustitución del actual sistema industrial y autoritario por un
sistema de libre cooperación universal, el único que puede resolver el
conflicto que se prepara. La sociedad actual sólo vive por medio de la
represión, y nosotros hemos aconsejado una revolución social de los
trabajadores contra este sistema de fuerza. Si voy a ser ahorcado por mis ideas
anarquistas, está bien: mátenme.
Hessois Auguste Spies:
Honorable juez, mi defensa es su propia acusación, mis
pretendidos crímenes son su historia. [...] Puede sentenciarme, pero al menos
que se sepa que en el estado de Illinois ocho hombres fueron sentenciados por
no perder la fe en el último triunfo de la libertad y la justicia
Louis Lingg:
No, no es por un crimen por lo que nos condenan a muerte, es
por lo que aquí se ha dicho en todos los tonos: nos condenan a muerte por la
anarquía, y puesto que se nos condena por nuestros principios, yo grito bien
fuerte: ¡soy anarquista! Los desprecio, desprecio su orden, sus leyes, su
fuerza, su autoridad. ¡Ahórquenme!
Es tiempo de hacer esfuerzos por unir a los susceptibles de ser unido
ODC
Hoy el movimiento comunista y obrero se encuentran en momentos muy difíciles y complicados. La debilidad y la dispersión son el triste presente en momentos de gran brutalidad imperialista, de barbarie capitalista y de ofensiva general de la contrarrevolución.
Estamos en un momento histórico en el que mientras el
capitalismo e imperialismo se tornan cada vez más agresivos, existe una crisis
profunda en el seno del movimiento obrero y comunista internacional. Acumulamos
derrota tras derrota en medio de una gran debilidad y dispersión.
Este 1 de Mayo desde ODC expresamos, al igual que los
camaradas de HERRI GORRI, que es tiempo de apostar, cada día con más fuerza,
por la convergencia y reconstrucción del movimiento comunista internacional.
Para los comunistas y marxistas-leninistas es tiempo de
intentar unir a los susceptibles de ser unidos, de poner los intereses del
proletariado y de los oprimidos en primer lugar por encima de siglas y
protagonismos. La situación presente lo demanda.
Hay que hacer esfuerzos por buscar la unidad en torno a los
principios comunistas, al análisis concreto de la situación concreta actual, en
torno a una clara línea de demarcación frente al revisionismo, oportunismo y
reformismo, y en torno a un programa y una línea de acción revolucionaria.
En el plano teórico es imperiosa la necesidad de un análisis
concreto de la situación mundial actual y la lucha de clases internacional. Es
imperiosa la necesidad de una actualización del marxismo-leninismo a las
circunstancias concretas actuales para poder volver a conectar con el
proletariado y las masas pobres y oprimidas, y relanzar de nuevo la lucha
revolucionaria por transformar el mundo y esto solo puede venir de la praxis,
de la unidad de la teoría y la practica transformadora.
Seguir como hasta ahora, divididos en infinidad de pequeños
núcleos y totalmente desconectados del proletariado y de las masas, es
encaminar al movimiento comunista y a los anhelos de transformación
revolucionaria de la sociedad al precipicio.
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