domingo, 10 de mayo de 2015

RENDDH

La Batalla De Puebla- Paco Ignacio Taibo II




Paco Ignacio Taibo II en esta conferencia expone la investigación que ha venido realizando respecto a la Batalla de Puebla de aquel 5 de Mayo de 1862. Escucharemos la dimensión humana, política y artística de algunos protagonistas de esta historia.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Hablan los muertos de Vietnam



Nuestros secretos son para todos los pueblos del mundo.
No nos importa haber muerto si nuestro combate enseña
a los pobres y humillados de todos los países a combatir.

Contra los pueblos alzados firmemente no hay enemigo todopoderoso,
no hay crimen que termine por vencer,
no hay arma suficientemente destructora.

Éramos un pueblo pequeño y nuestro presidente Ho Chi Minh,
discípulo de Marx y de Lenin,
nos enseñó cómo ir de lo pequeño a lo grande.

Primero vino el partido, el cerebro y el corazón de la lucha.
El partido de la clase obrera
que fue a hacer su labor en el mar de la población campesina.

No era posible hacer pacíficamente esa tarea
bajo la brutalidad del colonialismo francés:
la organización de nuestras masas tendría que ser, desde el inicio,
una organización político-militar.

Las brigadas de propaganda armada del partido
comenzaron por construir la pequeña guerrilla de la localidad.
El poder local es el talón de Aquiles del opresor extranjero.
Las guerrillas eran pequeños grupos de tres, cinco, diez hombres,
pero crecieron en todo el país.
Los mejores hombres de las guerrillas pasaron a formar
las tropas locales, que operaban en una zona mayor.
Cuando la guerra se desarrolló aún más
se formaron las tropas regulares, con las mejores unidades
de las tropas locales.

Y es que desde el inicio la guerrilla era el pueblo.
La guerrilla no era un pequeño destacamento
que llegaba a incrustarse en la población para recibir su apoyo,
no era un grupo que hoy combatía aquí y mañana allá,
la guerrilla era la población que se insurreccionaba
en forma guerrillera (en pequeños grupos),
merced a la labor organizativa de los grupos
de propaganda armada del partido.

La guerrilla no sólo era el pez en el agua,
sino la unión del agua y los peces,
el agua organizada, los peces organizados,
un par de peces.

Y todos tenían un puesto en el combate:
los jóvenes, las mujeres, los ancianos, los niños.
Y el que no podía cargar el fusil afilaba estacas de bambú,
o desinformaba al enemigo o hacía sandalias para los guerrilleros.

Y de pronto se combatió en todas partes,
en el campo y en las ciudades,
pues organizando nuestras fuerzas en cada localidad
terminamos por estar en todas partes,
aunque comenzamos sin tener una sola pulgada de tierra liberada.

Conocíamos la importancia de la solidaridad internacional
y su necesidad,
pero sabíamos que la garantía de nuestra lucha
estaba en nuestras propias fuerzas,
las fuerzas crecientes de quienes supimos partir de cero
y adecuamos nuestra debilidad al poderío del enemigo.

Así nos lo enseñaron el presidente Ho y Lenin.

En ese movimiento organizativo ascendente
creció el partido, se fortalecieron las fuerzas armadas,
se multiplicaron las organizaciones de masas
y surgió el Frente Único.
Y aun existiendo y operando las tropas regulares
la guerrilla siguió desarrollándose y combatiendo coordinadamente
y creciendo a su vez hacia unidades locales y regulares.
Y el partido siguió dirigiendo exclusivamente lo militar,
sin someter lo militar a la política de frente único,
garantizando así la independencia dirigente de la clase obrera
en el fuerza principal del pueblo en lucha.

El partido y el Frente Único movilizaron a todo el pueblo
para hacer la guerra del pueblo
guerra integral, multiforme:
militar, política, económica, ideológica.
Y a la par de las guerrillas y las grandes unidades militares
se organizó el ejército político de las masas.
Estas fuerzas vencieron a los colonialistas franceses y japoneses
y han doblegado la agresión imperialista norteamericana.

Esas fuerzas harán que nuestro país renazca de las cenizas
en forma que será diez veces más bello.
Porque entre todas las cenizas que hoy resumen el dolor de Vietnam
están nuestras cenizas victoriosas,
las de los hijos del pueblo que morimos por la vida de Vietnam
y de toda la humanidad.




Extraído de “Un libro rojo para Lenin” de Roque Dalton

40 Aniversario de la Victoria del heroico Pueblo de Vietnam contra los invasores estadounidenses


El poder de la guerra popular y la solidaridad antiimperialista mundial

Tomó 30 años de dura lucha, pero en las últimas semanas todo era como un tornado. Primero, un asalto relámpago en las tierras altas centrales de Vietnam. Luego, ataques rápidos en las ciudades costeras de Hue y Danang. Después, las Fuerzas Armadas de Liberación Popular convergieron en Saigón desde todos los puntos. Los líderes del gobierno títere y otros parásitos corrieron para subirse a los helicópteros en la Embajada de Estados Unidos, junto con periodistas occidentales, personal de la embajada y sus secuaces.

El Ejército Popular ahora tenía tanques y artillería, así como fuerzas regulares a gran escala. En cada pueblo y ciudad, se reunían con las milicias populares y las tropas irregulares que les “abrían la puerta”. Las fuerzas del ejército títere de Saigón se dispersaban frente a este asalto.

Este 30 de abril se conmemora el 40º aniversario de la Gran Victoria de Primavera de Vietnam en 1975. Esta larga y continuada guerra -- primero contra Japón en 1945 y luego Francia (con el apoyo de EUA) en 1945-1954 y después directamente contra el imperialismo estadounidense -- definió una era. En 1966, el Che Guevara hizo un llamado ¡”Dos, tres, muchos Vietnam”! Luchas al estilo de Vietnam surgieron en las colonias africanas portuguesas de Guinea-Bissau, Mozambique y Angola. Lograron la victoria junto a la vietnamita. Levantamientos guerrilleros también surgieron sucesivamente en Centroamérica.

La marcha de la victoria vietnamita fue planeada con meses de antelación. Todos los aspectos de los últimos 30 años de lucha entraron en juego. Allí estaba la ruta Ho Chi Minh - una red de carreteras a través de selvas y montañas utilizadas para canalizar un suministro constante de armas, municiones y alimentos de norte a sur a pesar de los incesantes bombardeos de Estados Unidos. Los túneles de Cu Chi fueron centros estratégicos de mando y recuperación subterráneos. La Ofensiva de Tet de 1968 había mostrado al mundo lo que la resistencia vietnamita era capaz.

Todos estos éxitos se basaron en la estrategia de la guerra popular.

“La característica sobresaliente de la guerra popular en nuestro país es que la lucha armada y la lucha política están estrechamente coordinadas, apoyándose y estimulándose entre sí”, escribió el general Vo Nguyen Giap, fundador de las Fuerzas Armadas de Liberación Popular (FALP). “Así que el lema “Movilizar a todo el pueblo, armar a todo el pueblo y luchar en todos los frentes” se ha convertido en una realidad más viva y heroica”.

Todos los esfuerzos de EUA para derrotar esta estrategia central -- como los programas de “pacificación” y “aldeas estratégicas” -- fueron inútiles. ”Cuando un pueblo entero se levanta, nada se puede hacer. Ningún dinero puede ganarles”, le dijo el general Giap al Servicio de Noticias de Liberación en 1969”. ”Esa es la base de nuestra táctica y estrategia que los americanos no entienden.

“Todos los 31 millones de personas de nuestro pueblo son luchadores valientes”, dijo el general Giap, “por medio de una pequeña fuerza para luchar contra una más grande, derrotando una fuerza más fuerte con una más pequeña, combinando batallas grandes, medianas y pequeñas, intensificando la lucha masiva y al mismo tiempo llevando a cabo una guerrilla generalizada, constantemente golpeando al enemigo desde una posición de fuerza y ??alcanzando una alta eficiencia en el combate, llegando a ser cada vez más fuerte y ganando victorias cada vez más grandes a medida que luchan.” (Discurso en Hanoi, 21 de diciembre, 1968)

La movilización de todo el pueblo significaba mujeres, hombres y niños, jóvenes y longevos, del campo y de la ciudad, de norte y sur. El gobierno títere de Saigón fue penetrado por espías patrióticos en todos los niveles. Un ejemplo famoso de las combativas mujeres es la foto icónica de una pequeña campesina empuñando su AK-47 mientras guiaba a su enorme y humillado cautivo -- un piloto estadounidense derribado - a través del bosque. Luego está la historia de la atenta camarera en un club de oficiales en Saigón frecuentado por los comandantes estadounidenses. Después de la victoria, ella fue honrada públicamente como coronela de la FALP.

El mundo entero conoció a Madame Nguyen Thi Binh, quien representó al Frente de Liberación Nacional en las conversaciones de paz en París.

Los líderes de la revolución fueron fortalecidos por décadas de lucha. Por ejemplo, Le Duc Tho, famoso en Occidente como el principal negociador de Vietnam en las conversaciones de paz de París – a quien le fue concedido el Premio Nobel de la Paz en 1973 pero lo rechazó por no aceptarlo junto al criminal de guerra Henry Kissinger -- firmó el plan de batalla 1975 para la ofensiva final de primavera, en nombre de la dirección del Partido de los Trabajadores. Nacido en 1911, Le Duc Tho había ayudado a fundar el Partido Comunista de Indochina en 1930. Las autoridades coloniales francesas lo encarcelaron de 1930-1936 y nuevamente de 1939 a 1944. Después de su liberación en 1945, ayudó a dirigir el Viet Minh, el movimiento de independencia vietnamita contra los franceses, hasta la firma de los Acuerdos de Ginebra en 1954. Desde 1948 hasta 1975, fue un organizador líder del frente del sur.

Después de firmar el plan de batalla 1975, Le Duc Tho fue hasta el centro de mando en las tierras altas centrales, por la Ruta Ho Chi Minh en moto a la edad de 64. Allí permaneció, ayudando a coordinar las ofensivas en tres direcciones hasta la marcha final en Saigón.

Solidaridad mundial y colaboración socialista internacional

La victoria de Vietnam fue global. La Unión Soviética, sus aliados de Europa de Este y la República Popular de China proporcionaron armas, municiones, alimentos y mucho más. Los movimientos contra la guerra en los países de todo el mundo proporcionaron apoyo moral muy importante. En Estados Unidos, las fuerzas contra la guerra junto con el explosivo movimiento de Liberación Negra generaron una resistencia a la guerra a gran escala entre los jóvenes que se negaron a ser parte del esfuerzo guerrerista. El resultado fue una huelga virtual de los soldados rasos en la zona de combate, así como rebeliones en las bases militares estadounidenses en EUA y en todo el mundo.

Los fusiles AK-47 utilizados por las Fuerzas Armadas de Liberación Popular vietnamita fueron hechos en Checoslovaquia. Las armas antiaéreas, así como camiones, tanques y artillería, fueron hechas en la URSS y China. Vietnam fue el frente de lucha en una guerra global contra el imperialismo estadounidense, y este esfuerzo de solidaridad enorme fue un factor material en la victoria de Vietnam.

El general Giap dijo en 1968 que “el ejército y el pueblo en Vietnam del Norte han derribado más de 3200 de los aviones más modernos de los Estados Unidos, matando o capturando un número considerable de los mejores pilotos estadounidenses, y han hundido o prendido fuego a cientos de naves enemigas. La llamada superioridad aérea de los imperialistas estadounidenses -- el jefe del imperialismo que se jactaba de su riqueza y armas y que es conocido por su crueldad -- ha recibido un duro golpe a manos del pueblo vietnamita”. (Discurso del Día del Ejército, 21 de diciembre, 1968) Esto fue tres años antes de que las Fuerzas Armadas de Liberación Popular derribaran a 30 bombarderos estratégicos subsónicos B-52 -- un tercio de la flota B-52 estadounidense -- mientras resistían el atentado desesperado de Washington en la Navidad de 1972 en Vietnam de Norte en la víspera del acuerdo de paz del 27 de enero de 1973.

En 1968 el general Giap habló de “los 31 millones de vietnamitas” luchando contra el imperialismo estadounidense. Hoy, la población es de más de 90 millones, lo que hace de Vietnam el decimotercer país más poblado del mundo. En 1965, Ho Chi Minh dijo que no importaba cuánto EUA pueda matar y destruir, “construiremos nuestro país muchas veces más hermoso”. Desde 2000, la tasa de crecimiento económico de Vietnam ha sido una de las más altas del mundo.

El verdadero legado de Vietnam, según lo declarado por el general Giap, es que “el mito de la invencibilidad de los Estados Unidos . . . se está derrumbando irremediablemente. No importa cuán enorme sea su potencial militar y económico, nunca tendrá éxito en destruir la voluntad de un pueblo que lucha por su independencia. Esta es una realidad reconocida ahora en el mundo entero.”


Todas las citas son de “El arte militar de la guerra popular: escritos selectos de Vo Nguyen Giap”, Monthly Review Press, 1970.




"Porqué fue capaz el pueblo vietnamita de ganar?" la respuesta más precisa y más completa debe ser: "el pueblo vietnamita ganó porque su guerra de liberación era la guerra de un pueblo"

Võ Nguyên Giáp: Guerra del pueblo, ejército del pueblo



viernes, 1 de mayo de 2015

¿Qué se celebra el primero de mayo?


Compartida de: http://rubenluengas.com/que-se-celebra-el-primero-de-mayo/#.VUQkAfl_Okr
Louis Lingg:
"No, no es por un crimen por lo que nos condenan a muerte, es por lo que aquí se ha dicho en todos los tonos: nos condenan a muerte por la anarquía, y puesto que se nos condena por nuestros principios, yo grito bien fuerte: ¡soy anarquista! Los desprecio, desprecio su orden, sus leyes, su fuerza, su autoridad. ¡Ahórquenme!"

El primero de mayo no se celebra el "Día del Trabajo", sino el Día Internacional de los Trabajadores. Tampoco se celebra el hecho de tener un empleo, sino a los obreros estadounidenses que defendieron la jornada laboral de 8 horas y a los mártires de Chicago que fueron ahorcados por demandarla.
Ya en 1868 el entonces presidente de los Estados Unidos, Andrew Johnson, había promulgado la ley Ingersoll que establecía las 8 horas de trabajo como una medida para combatir la angustiante desocupación, pero aunque en varios estados la ley fue reglamentada, permitieron en la práctica jornadas de 14 a 18 horas de trabajo hasta que la American Federation of Labor (AFL) convocó a una huelga nacional para el primero de mayo de 1886 en defensa del cumplimiento de la" Ley Ingersoll de las 8 horas" a la que se sumaron otras organizaciones, pero no así la gremial mayoritaria Noble Orden de los Caballeros del Trabajo.

Cientos de miles de obreros iniciaron la huelga en todo el país, pero en Chicago, en la fábrica McCormick, tras algunas fricciones entre los obreros que se negaban a entrar a la fábrica a trabajar, la policía arremetió con armas de fuego contra los huelguistas provocando heridos y varios muertos. El mismo día, también en Chicago, los obreros realizaron un acto de protesta en la Plaza Haymarket donde estalló un artefacto explosivo que mató a un oficial de la policía y causó heridas en otros. La policía abrió fuego contra la gente, se declaró estado de sitio y el toque de queda y se detuvo durante los días siguientes a centenares de trabajadores hasta quedarse con ocho sin presentar prueba alguna sobre su presunta responsabilidad.
 
Haymarket

Todas las versiones no oficiales sobre lo ocurrido, han asegurado que el juicio contra los detenidos fue "una farsa de principio a fin", teniendo como resultado que los 8 fueran declarados culpables, tres condenados a prisión y los cinco restantes a la horca. Se les recuerda a todos ellos como "Los mártires de Chicago" y paradójicamente, habiendo ocurrido en Estados Unidos la causa de la celebración del primero de mayo, es junto a Canadá y el Reino Unido uno de los países donde la fecha es oficialmente ignorada en su calendario cívico.

Periódicos como el New York Times describieron a los huelguistas como violentos, subversivos, extranjeros, alborotadores, mientras que el premio al tratamiento ruin de la prensa sobre lo ocurrido, bien podría otorgársele al Chicago Tribune por su postura editorial en estos términos:

"El plomo es el mejor alimento para los huelguistas. La prisión y los trabajos forzados son la única solución posible a la cuestión social. Es de esperar que su uso se extienda".

En su calidad de periodista, el poeta cubano José Martí, cubrió para el periódico La Nación de Buenos Aires el proceso contra "Los Mártires de Chicago", texto muy recomendable para quienes gusten profundizar en este capítulo que la historia oficial ha borrado de la memoria colectiva estadounidense. El presidente Grover Cleveland, favoreció en rechazo al primero de mayo, que el primer lunes del mes de septiembre se celebrara en los Estados Unidos el Labor Day (Día del Trabajo).


8 horas de trabajo

Ante quienes tanto hablan hoy de los valores familiares y de que los padres tengan tiempo para convivir con sus hijos, les sería bueno saber que ese movimiento de Chicago fue de hecho defensor de la integración familiar al plantear como demanda esencial, el equilibrio saludable en la distribución del tiempo: "8 horas para trabajar, 8 para dormir y 8 horas restantes para la familia y el necesario esparcimiento.

Las últimas palabras de los mártires de Chicago:

Michael Schwab:

Hablaré poco, y seguramente no despegaría los labios si mi silencio no pudiera interpretarse como un cobarde asentimiento a la comedia que se acaba de desarrollar. Lo que aquí se ha procesado es la anarquía, y la anarquía es una doctrina hostil opuesta a la fuerza bruta, al sistema de producción criminal y a la distribución injusta de la riqueza. Ustedes y sólo ustedes son los agitadores y los conspiradores.

Adolf Fischer:

Solamente tengo que protestar contra la pena de muerte que me imponen porque no he cometido crimen alguno... pero si he de ser ahorcado por profesar mis ideas anarquistas, por mi amor a la libertad, a la igualdad y a la fraternidad, entonces no tengo inconveniente. Lo digo bien alto: dispongan de mi vida

Albert Parsons:

El principio fundamental de la anarquía es la abolición del salario y la sustitución del actual sistema industrial y autoritario por un sistema de libre cooperación universal, el único que puede resolver el conflicto que se prepara. La sociedad actual sólo vive por medio de la represión, y nosotros hemos aconsejado una revolución social de los trabajadores contra este sistema de fuerza. Si voy a ser ahorcado por mis ideas anarquistas, está bien: mátenme.

Hessois Auguste Spies:

Honorable juez, mi defensa es su propia acusación, mis pretendidos crímenes son su historia. [...] Puede sentenciarme, pero al menos que se sepa que en el estado de Illinois ocho hombres fueron sentenciados por no perder la fe en el último triunfo de la libertad y la justicia

Louis Lingg:


No, no es por un crimen por lo que nos condenan a muerte, es por lo que aquí se ha dicho en todos los tonos: nos condenan a muerte por la anarquía, y puesto que se nos condena por nuestros principios, yo grito bien fuerte: ¡soy anarquista! Los desprecio, desprecio su orden, sus leyes, su fuerza, su autoridad. ¡Ahórquenme!


Es tiempo de hacer esfuerzos por unir a los susceptibles de ser unido


ODC
Hoy el movimiento comunista y obrero se encuentran en momentos muy difíciles y complicados. La debilidad y la dispersión son el triste presente en momentos de gran brutalidad imperialista, de barbarie capitalista y de ofensiva general de la contrarrevolución.

Estamos en un momento histórico en el que mientras el capitalismo e imperialismo se tornan cada vez más agresivos, existe una crisis profunda en el seno del movimiento obrero y comunista internacional. Acumulamos derrota tras derrota en medio de una gran debilidad y dispersión.

Este 1 de Mayo desde ODC expresamos, al igual que los camaradas de HERRI GORRI, que es tiempo de apostar, cada día con más fuerza, por la convergencia y reconstrucción del movimiento comunista internacional.

Para los comunistas y marxistas-leninistas es tiempo de intentar unir a los susceptibles de ser unidos, de poner los intereses del proletariado y de los oprimidos en primer lugar por encima de siglas y protagonismos. La situación presente lo demanda.

Hay que hacer esfuerzos por buscar la unidad en torno a los principios comunistas, al análisis concreto de la situación concreta actual, en torno a una clara línea de demarcación frente al revisionismo, oportunismo y reformismo, y en torno a un programa y una línea de acción revolucionaria.

En el plano teórico es imperiosa la necesidad de un análisis concreto de la situación mundial actual y la lucha de clases internacional. Es imperiosa la necesidad de una actualización del marxismo-leninismo a las circunstancias concretas actuales para poder volver a conectar con el proletariado y las masas pobres y oprimidas, y relanzar de nuevo la lucha revolucionaria por transformar el mundo y esto solo puede venir de la praxis, de la unidad de la teoría y la practica transformadora.


Seguir como hasta ahora, divididos en infinidad de pequeños núcleos y totalmente desconectados del proletariado y de las masas, es encaminar al movimiento comunista y a los anhelos de transformación revolucionaria de la sociedad al precipicio.

jueves, 16 de abril de 2015

[VIDEO] Los derechos de los trabajadores: ¿un tema para arqueólogos?




Por: Eduardo Galeano

No se asusten, empezaré diciendo “seré breve”, pero esta vez es verdad. Y es verdad porque yo estoy empeñado en una inútil campaña contra la “inflación palabraria” en América Latina, que yo creo que es más jodida, más peligrosa que la inflación monetaria, pero se cultiva con más frecuencia. Y porque además lo que voy a hacer es leer para ustedes un mosaico de textos breves previamente publicados en revistas, periódicos, libros. Pero no reunidos como ahora en una sola ocasión, reunidos en torno a una pregunta que me ocupa y me preocupa como –estoy seguro– a todos ustedes, que es la pregunta siguiente: ¿los derechos de los trabajadores son ahora un tema para arqueólogos? ¿Sólo para arqueó- logos? ¿Una memoria perdida de tiempos idos? Este en un mosaico armado con textos diversos que se refieren todos –sin querer queriendo, yendo y viniendo entre el pasado y el presente– a esta pregunta más que nunca actualizada: ¿“Los derechos de los trabajadores” es un tema para arqueólogos? Más que nunca actualizada en estos tiempos de crisis, en los que más que nunca los derechos están siendo despedazados por el huracán feroz que se lleva todo por delante, que castiga el trabajo y en cambio recompensa la especulación, y está arrojando al tacho de la basura más de dos siglos de conquistas obreras.

La tarántula universal

Ocurrió en Chicago en 1886. El 1º de mayo, cuando la huelga obrera paralizó Chicago y otras ciudades, el diario Philadelphia Tribune diagnosticó: “El elemento laboral ha sido picado por una especie de tarántula universal y se ha vuelto loco de remate”. Locos de remate estaban los obreros que luchaban por la jornada de trabajo de ocho horas y por el derecho a la organización sindical. Al año siguiente, cuatro dirigentes obreros, acusados de asesinato, fueron sentenciados sin pruebas en un juicio mamarracho. Se llamaban George Engel, Adolph Fischer, Albert Parsons y Auguste Spies; marcharon a la horca mientras el quinto condenado (Louis Lingg) se había volado la cabeza en su celda. Cada 1º de mayo el mundo entero los recuerda.

Dicho sea de paso, les cuento que estuve en Chicago hace unos siete u ocho años, y les pedí a mis amigos que me llevaran al lugar donde todo esto había ocurrido, y no lo conocían. Entonces me di cuenta de que en realidad esto, esta ceremonia universal – la única fiesta de veras universal que existe –, en Estados Unidos no se celebraba; o sea, era en ese momento el único país del mundo donde el 1 de mayo no era el Día de los Trabajadores. En estos últimos tiempos eso ha cambiado, recibí hace poco una carta muy jubilosa de estos mismos amigos contándome que ahora había en ese lugar un monolito que recordaba a estos héroes del sindicalismo, que las cosas habían cambiado y que se había hecho una manifestación de cerca de un millón de personas en su memoria por primera vez en la historia. Y la carta terminaba diciendo: “Ellos te saludan”. Cada 1º de mayo el mundo recuerda a esos mártires, y con el paso del tiempo las convenciones internacionales, las constituciones y las leyes les han dado la razón. Sin embargo, las empresas más exitosas siguen sin enterarse. Prohíben los sindicatos obreros y miden las jornadas de trabajo con aquellos relojes derretidos de Salvador Dalí.

Una enfermedad llamada "trabajo"

En 1714 murió Bernardino Ramazzini. Él era un médico raro, un médico rarísimo, que empezaba preguntando: “¿En qué trabaja usted?”. A nadie se le había ocurrido que eso podía tener alguna importancia. Su experiencia le permitió escribir el primerTratado de Medicina del Trabajo, donde describió – una por una – las enfermedades frecuentes en más de cincuenta oficios. Y comprobó que había pocas esperanzas de curación para los obreros que comían hambre, sin sol y sin descanso, en talleres cerrados, irrespirables y mugrientos. Mientras Ramazzini moría en Padua, en Londres nacía Percivall Pott. Siguiendo las huellas del maestro italiano, este médico inglés investigó la vida y la muerte de los obreros pobres. Y entre otros hallazgos, Pott descubrió por qué era tan breve la vida de los niños deshollinadores. Los niños se deslizaban desnudos por las chimeneas, de casa en casa, y en su difícil tarea de limpieza respiraban mucho hollín.

El hollín era su verdugo.

Desechables

Más de 90 millones de clientes acuden, cada semana, a las tiendas Walmart. Sus más de 900 mil empleados tienen prohibida la afiliación a cualquier sindicato. Cuando a alguno se le ocurre la idea, pasa a ser un desempleado más. La exitosa empresa niega sin disimulo uno de los derechos humanos proclamados por las Naciones Unidas: la libertad de asociación. Y más, el fundador de Walmart, Sam Walton, recibió en 1992 la Medalla de la Libertad, una de las más altas condecoraciones de los Estados Unidos.

Uno de cada cuatro adultos norteamericanos y nueve de cada diez niños engullen en McDonald’s la comida plástica que los engorda. Los trabajadores de McDonald’s son tan desechables como la comida que sirven. Los pica la misma máquina. Tampoco ellos tienen el derecho de sindicalizarse.

En Malasia, donde los sindicatos obreros todavía existen y actúan, las empresas Intel, Motorola, Texas Instruments y Hewlett-Packard lograron evitar esa molestia. El gobierno de Malasia declaró union free (libre de sindicatos) el sector electrónico. Tampoco tenían ninguna posibilidad de agremiarse las 190 obreras que murieron quemadas vivas en Tailandia en 1993, en el galpón trancado por fuera donde fabricaban los muñecos de Sesame Street, Bart Simpson, la familia Simpson y los Muppets.

En sus campañas electorales del año 2000, los candidatos Bush y Gore coincidieron en la necesidad de seguir imponiendo en el mundo el modelo norteamericano de relaciones laborales. “Nuestro estilo de trabajo” – como ambos lo llamaron – es el que está marcando el paso de la globalización que avanza con botas de siete leguas y entra hasta en los más remotos rincones del planeta.

La tecnología, que ha abolido las distancias, permite ahora que un obrero de Nike en Indonesia tenga que trabajar 100 mil años para ganar lo que gana en un año – 100 mil años para ganar lo que gana en un año – un trabajador de su empresa en los Estados Unidos. Es la continuación de la época colonial, en una escala jamás conocida. Los pobres del mundo siguen cumpliendo su función tradicional: proporcionan brazos baratos y productos baratos, aunque ahora produzcan muñecos, zapatos deportivos, computadoras o instrumentos de alta tecnología, además de producir como antes caucho, arroz, café, azúcar y otras cosas malditas por el mercado mundial.

Desde 1919 se han firmado 183 convenios internacionales que regulan las relaciones de trabajo en el mundo. Según la Organización Internacional del Trabajo, de esos 183 acuerdos Francia ratificó 115, Noruega 106, Alemania 76 y los Estados Unidos… 14. El país que encabeza el proceso de globalización sólo obedece sus propias órdenes. Así garantiza suficiente impunidad a sus grandes corporaciones, lanzadas a la cacería de mano de obra barata y a la conquista de territorios que las industrias sucias pueden contaminar a su antojo. Paradójicamente, este país que no reconoce más ley que la ley del trabajo… no reconoce más ley que la ley del trabajo fuera de la ley, es el que dice que ahora no habrá más remedio que incluir cláusulas sociales y de protección ambiental en los Acuerdos de Libre Comercio. ¿Qué sería de la realidad, no? ¿Qué sería de ella sin la publicidad que la enmascara? Estas cláusulas son meros impuestos que el vicio paga a la virtud con cargo al rubro “relaciones públicas”, pero la sola mención de los derechos obreros pone los pelos de punta a los más fervorosos partidarios, abogados, del salario de hambre, el horario de goma y el despido libre.

Desde que Ernesto Zedillo dejó la Presidencia de México, pasó a integrar los directorios de la Union Pacific Corporation y del consorcio Procter & Gamble, que opera en 140 países, y además encabeza una comisión de las Naciones Unidas y difunde sus pensamientos en la revista Forbes. En idioma “tecnocratés”, se indigna contra lo que llama “la imposición de estándares homogéneos en los nuevos acuerdos comerciales”; traducido, eso significa “olvidemos de una buena vez toda la legislación internacional que todavía protege más o menos, menos que más, a los trabajadores”. El presidente jubilado cobra por predicar la esclavitud, pero el principal director ejecutivo de General Electric lo dice más claro: “Para competir hay que exprimir los limones”, y no es necesario aclarar que él no trabaja de limón en elreality show del mundo de nuestro tiempo. Ante las denuncias y las protestas, las empresas se lavan las manos y “yo no fui, yo no fui”.

En la industria posmoderna el trabajo ya no está concentrado, así es en todas partes, y no sólo en la actividad privada. Los contratistas fabrican las tres cuartas partes de los autos de Toyota; de cada cinco obreros de Volkswagen en Brasil, sólo uno es empleado de la empresa; de los 81 obreros de Petrobras muertos en accidentes de trabajo a fines del siglo XX, 66 estaban al servicio de contratistas que no cumplen las normas de seguridad.

A través de 300 empresas contratistas, China produce la mitad de todas las muñecas Barbie para las niñas del mundo. En China sí hay sindicatos, pero obedecen a un Estado que en nombre del socialismo se ocupa de la disciplina de la mano de obra. “Nosotros combatimos la agitación obrera y la inestabilidad social para asegurar un clima favorable a los inversores”, explicó Bo Xilai, alto dirigente del Partido Comunista Chino.

El poder económico está más monopolizado que nunca, pero los países y las personas compiten en lo que pueden, a ver quién ofrece más a cambio de menos, a ver quién trabaja el doble a cambio de la mitad. A la vera del camino están quedando los restos de las conquistas arrancadas por tantos años de dolor y de lucha.

Las plantas maquiladoras de México, Centroamérica y el Caribe, que por algo se llaman sweatshops (“talleres del sudor”), crecen a un ritmo mucho más acelerado que la industria en su conjunto. Ocho de cada diez nuevos empleos en la Argentina están en negro, sin ninguna protección legal; nueve de cada diez nuevos empleos en toda América Latina corresponden al llamado “sector informal”, un eufemismo para decir que los trabajadores están librados a la buena de Dios. ¿La estabilidad laboral y los demás derechos de los trabajadores serán de aquí a poco un tema para arqueólogos? ¿No más que recuerdos de una especie extinguida?

En el mundo del revés, la libertad oprime. La libertad del dinero exige trabajadores presos, presos de la cárcel del miedo, que es la más cárcel de todas las cárceles. El Dios del mercado amenaza y castiga, y bien lo sabe cualquier trabajador en cualquier lugar. El miedo al desempleo que sirve a los empleadores para reducir sus costos de mano de obra y multiplicar la productividad, eso hoy por hoy es la fuente de angustia más universal de todas las angustias.

¿Quién está a salvo del pánico, de ser arrojado a las largas colas de los que buscan trabajo? ¿Quién no teme convertirse en un obstáculo interno, para decirlo con las palabras del presidente de la Coca-Cola, que explicó el despido de miles de trabajadores diciendo que “hemos eliminado los obstáculos internos”? Y en tren de preguntas, la última: ante la globalización del dinero, que divide el mundo en domadores y domados, ¿se podrá internacionalizar la lucha por la dignidad del trabajo? Menudo desafío.

Un raro acto de cordura

En 1998, Francia dictó la ley que a 35 horas semanales el horario de trabajo. Trabajar menos, vivir más. Tomás Moro había soñado en su Utopía pero hubo que esperar cinco siglos para que por fin una nación se atreviera a cometer semejante acto de sentido común. Al fin y al cabo, ¿para qué sirven las máquinas si no es para reducir el tiempo de trabajo y ampliar nuestros espacios de libertad? ¿Por qué el progreso tecnológico tiene que regalarnos desempleo y angustia? Por una vez, al menos, hubo un país que se atrevió a desafiar tanta sinrazón. Pero, pero… poco duró la cordura. La ley de las 35 horas murió a los diez años.

Este inseguro mundo

Hoy, vale la pena advertir que no hay en el mundo nada más inseguro que el trabajo. Cada vez son más y más los trabajadores que despiertan cada día preguntando: “¿Cuántos sobraremos, quién me comprará?”. Muchos pierden el trabajo, y muchos pierden, trabajando, también la vida. Cada 15 segundos muere un obrero asesinado por eso que llaman “accidentes de trabajo”. La inseguridad pública es el tema preferido de los políticos, que desatan la histeria colectiva en cada elección. “¡Peligro, peligro – proclaman – en cada esquina acecha un ladrón, un violador, un asesino!”. Pero esos políticos jamás denuncian que trabajar es peligroso. Y es peligroso cruzar la calle, porque cada 25 segundos muere un peatón asesinado por eso que llaman “accidentes de tránsito”. Y es peligroso comer, porque quien está a salvo del hambre puede sucumbir envenenado por la comida química. Y es peligroso respirar, porque en las ciudades, en las grandes ciudades, el aire es… el aire puro es como el silencio: un artículo de lujo. Y también es peligroso nacer, porque cada 3 segundos muere un niño que no ha llegado vivo a los cinco años de edad. Una historia real para acabar (se me fue la mano con las teorías), un par de cosas que tengan más que ver con la realidad de carne y hueso, como la historia de Maruja. El 30 de marzo, Día del Servicio Doméstico, no viene mal contar la breve historia de una trabajadora de uno de los oficios más ninguneados del mundo. Maruja no tenía edad. De sus años de antes, nada decía; de sus años de después, nada esperaba. No era linda ni fea ni más o menos, caminaba arrastrando los pies, empuñando el plumero o la escoba o el cucharón. Despierta, hundía la cabeza entre los hombros. Dormida, hundía la cabeza entre las rodillas. Cuando le hablaban, miraba al suelo, como quien cuenta hormigas. Había trabajado en casas ajenas desde que tenía memoria. Nunca había salido de la ciudad de Lima, nunca. Mucho trajinó de casa en casa, y en ninguna se hallaba. Por fin, por fin, encontró un lugar donde fue tratada como si fuera persona. A los pocos días, se fue. Se estaba encariñando.

Desaparecidos

Agosto 30, Día de los Desaparecidos. Los muertos sin tumba, las tumbas sin nombre, las mujeres y los hombres que el terror tragó, los bebés que son o han sido botín de guerra, y también los bosques nativos, las estrellas en la noche de las ciudades, el aroma de las flores, el sabor de las frutas, las cartas escritas a mano, los viejos cafés donde había tiempo para perder el tiempo, el fútbol de la calle, el derecho a caminar, el derecho a respirar, los empleos seguros, las jubilaciones seguras, las casas sin rejas, las puertas sin cerradura, el sentido comunitario y el sentido común.

El origen del mundo

Hacía pocos años que había terminado la Guerra Española, y la cruz y la espada reinaban sobre las ruinas de la República. Uno de los vencidos, un obrero anarquista recién salido de la cárcel, buscaba trabajo. En vano revolvía cielo y tierra. No había trabajo para un rojo. Todos le ponían mala cara, se encogían de hombros, le daban la espalda, con nadie se entendía, nadie lo escuchaba. El vino era el único amigo que le quedaba.

Por las noches, ante los platos vacíos, soportaba sin decir nada los reproches de su esposa beata, mujer de misa diaria, mientras el hijo, un niño pequeño, le recitaba el catecismo. Mucho tiempo después, Josep Verdura, el hijo de aquel obrero maldito, me lo contó. Me contó esta historia. Me lo contó en Barcelona, cuando yo llegué al exilio, me lo contó: él era un niño desesperado que quería salvar a su padre de la condenación eterna, pero el muy ateo, el muy tozudo, no entendía razones. “Pero, papá – le preguntó Josep, llorando –, pero, papá… si Dios no existe, ¿quién hizo el mundo?”. Y el obrero, cabizbajo, casi en secreto, dijo: “¡Tonto, tonto! ¡Al mundo lo hicimos nosotros, los albañiles!”.

Ciudad de México, viernes 9 de noviembre de 2012

CONFERENCIA LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA DE CIENCIAS SOCIALES CLACSO/PROGRAMA MOST DE LA UNESCO - 6 al 9 de noviembre de 2012 - México, Distrito Federal.


Viernes 9 de noviembre de 2012 Conferencia Magistral de clausura

El texto ha sido robado de aquí: http://blogs.elpais.com/contrapunto…

sábado, 11 de abril de 2015

EMILIANO ZAPATA, LÍDER REVOLUCIONARIO               

A 96 años de su muerte



Es el mayor ícono de la Revolución Mexicana y la inspiración para las luchas sociales que se emprenden en todo el mundo. "La tierra es de quien la trabaja" se convirtió en el lema de los campesinos e indígenas que reclamablan su derecho ancestral a la tierra y el agua.

 story by:
TELESUR

MILIANO ZAPATA Y SU LUCHA REVOLUCIONARIA

Emiliano Zapata nació el 8 de agosto de 1879 en Anenecuilco, estado Morelos (centro de México), donde se dedicó a trabajar sus tierras tras la muerte de sus padres cuando tenía 16 años. 
Su inicio como defensor de los derechos de los más humildes se dio en septiembre de 1909 cuando fue elegido como presidente de la junta de defensa de las tierras de Anenecuilco. 
El propósito de esto era hacer frente a la política agraria desarrollada por el dictador Pofirio Díaz que arrebataba las tierras a los campesinos para entregárselas a los terratenientes y grandes compañías.

El pasado 8 de agosto se cumplieron 135 años de su natalicio

Para 1910, cuando estalló la Revolución Mexicana, se estima que más del noventa por ciento de los campesinos carecían de tierras.  
Ese mismo año, se une a la causa de Francisco Madero, que quería acabar con la dictadura de Porfirio Díaz. Para lograrlo, Zapata lideró el Ejército Libertador del Sur, formado en su mayoría por indígenas de Morelos, con el que tomó Jojutla, Chinameca, Cuautla y Cuernavaca. Esto selló el triunfo de los revolucionarios sobre el régimen dictatorial. 
Sin embargo, cuando Madero llegó al poder en 1911, Zapata le retiró su apoyo debido a que no llevó a cabo la devolución inmediata de las tierras a los campesinos, sino que exigía el desarme del ejército zapatista. 
Zapata brindó su apoyo a Pascual Orozco, quien fue elegido como nuevo líder de la Revolución.



PLAN DE AYALA

Al separarse de Francisco Madero, Zapata formula su propio programa deReforma Agraria para redistribuir la tierra entre los campesinos. Este plan fue apoyado por Francisco Villa, su gran aliado en las luchas que emprendió por todo México. 
En el Plan de Ayala se declaraba a Madero incapaz de cumplir la reforma agraria y los demás objetivos de la Revolución. Asimismo, anunciaba la expropiación de un tercio de las tierras de los terratenientes a cambio de una compensación o esto se realizaría por la fuerza si no se aceptaba. 
La reforma agraria de Zapata fue enarbolada como prioridad en la lucha de los campesinos, por lo que exigieron la pronta renuncia de Madero.



 En 1914, Zapata creó las primeras Comisiones Agrarias, estableció elCrédito Agrícola e inauguró la Caja Rural de Prestamos en Morelos. La reforma agraria de Zapata fue enarbolada como prioridad para los campesinos. 

Sus ideas revolucionarias sobre igualdad y justicia social lo convirtieron en una figura conocida en el país, al punto de ser llamado El Caudillo del Sur, y en el mundo entero es recordado como el defensor de los más humildes.


DATOS CURIOSOS DE SU VIDA

1. A los 17 años, Zapata tuvo su primer enfrentamiento con las autoridades, por lo que tuvo que dejar su estado natal de Morelos y vivió algunos meses en el rancho de unos amigos de su familia. 
2. Su gran pasión eran los caballos, por lo que se dedicaba al comercio de estos animales en las épocas en que el trabajo en el campo disminuía. A los 30 años era el mejor domador de caballos de la comarca y muchas haciendas se lo disputaban. 
3. Según los habitantes de Cuautla, a Zapata le faltaba el dedo meñique de la mano derecha suspuestamente porque lo perdió en una corrida de toros. 
4. La silla donde fueron retratados Emiliano Zapata y Francisco Villa, no era la silla presidencial sino un sillón del viejo régimen dictatorial de México.
5. Se cree que utilizaba un doble para algunos eventos públicos debido al constante asedio del Gobierno. Sin embargo, las personas lo reconocían porque era más alto que su doble. 
6. Siempre andaba de traje charro, armado y acompañado de su caballo. 
7. Antes del estallido de la Revolución en 1910, trabajó en una de las haciendas de Ignacio de la Torre, el yerno del dictador Porfirio Díaz. 
8. Tras ser asesinado, la gente buscaba el lunar que tenía en la parte superior de su ojo para comprobar que realmente era su cadáver.


¿CÓMO MURIÓ?

Venustiano Carranza, quien gobernó desde 1914 a 1920, encargó al general Pablo González y a Luis Patiño a fraguar un plan para hacer creer a Zapata que el coronel Jesús Guajardo no reconocía su gobierno. 
Tras ganarse su confianza, el 10 de abril de 1919, el coronel Guajardo lo asesinó en la hacienda de Chinameca, en Morelos
El 16 de julio de 1920, Guajardo fue capturado en Monterrey y fusilado al día siguiente. Sin embargo, esto se debió a que días antes se había revelado en contra del presidente provisional Adolfo de la Huerta y no por el asesinato de Zapata.