sábado, 22 de agosto de 2015

PRESENTACION DE BORRADORES DE DOCUMENTOS BASICOS





La Coordinadora Popular Metropolitana, la Asamblea Popular de Tláhuac, la Multilateral y el Encuentro Metropolitano de Asambleas Populares nos permitimos presentarle al proletariado, a las masas populares y a los intelectuales revolucionarios los borradores de los documentos básicos para que sean discutidos, analizados y enriquecidos en el Quinto Encuentro de Asambleas Populares que el día,  hora y lugar están por definirse.


¡Todo el poder a las asambleas populares! 
¡Por una nueva constituyente y por una constitución para el Distrito Federal! 
¡Contra las reformas estructurales neoliberales!
¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!
¡Así como se fue Aguirre, que se vaya Peña Nieto, que se vayan todos!



Propuestas de documentos básicos en el siguiente blog:




_______________________________________________________________
PRINCIPIOS
____________________________________________________________________________________________________

1) La nueva Organización, independiente del nombre que adopte, es una organización política de masas en el D.F. y en el Estado de México que reconoce y respeta la autonomía de los movimientos y organizaciones sociales y políticas que la integran, debe ser una sola, en cuanto a sus contenidos, sus objetivos, sus tácticas y estrategias a seguir, en la construcción del poder popular y la lucha revolucionaria.
2) La organización popular es la base para crear y desarrollar movimientos sociales revolucionarios, que impulsen el poder popular, la lucha contra el Estado capitalista neoliberal, la oligarquía nacional financiera y el imperialismo, el derrocamiento del sistema capitalista y sobre sus ruinas construir una nueva sociedad superadora del capitalismo, el socialismo, y que defienda cotidianamente y permanentemente las conquistas y los derechos de los trabajadores y el pueblo en general, y la satisfacción de sus necesidades materiales, educativas y culturales.


3) La nueva organización debe luchar contra la Constitución neoliberal impuesta al proletariado y a las masas populares por la burguesía nacional y extranjera, impulsar una nueva Constitución, con base en un nuevo constituyente verdaderamente popular; es decir, nacido del poder popular, y seguir defendiendo los artículos de la actual Constitución neoliberal que nos favorezcan, como lucha legal.
4) Reivindicar la Asamblea Popular permanente como órgano vivo de representación de clase, comunitaria, ciudadana y popular, basada en la realización de asambleas populares en barrios, colonias, región, delegación, municipio, etc. Que nombren delegados elegidos democráticamente, para que estos participen como representantes en la Asamblea General Popular Permanente y participen conscientemente en la solución de sus problemas y en la lucha revolucionaria.
5) Llevar a la práctica la unidad de acción, entendida ésta como una forma de lucha basada en la más amplia unidad con todo grupo, persona o movimiento susceptibles de estar unidos por alguna demanda, denuncia o acciones comunes que puedan conducir, no solo a la coordinación en la coyuntura, sino también a sentar las bases para otro tipo de alianzas más permanentes que lleven a formar frentes, coaliciones e incluso fusiones para crear nuevas organizaciones sociales.
6) Todo Ciudadano u Organización Social que forme parte de nuestra organización, conservará su autonomía orgánica e ideológica, pero debe ser coherente y comprometido con el programa y plan de acción de la organización, así como de los acuerdos y tareas de sus asambleas.
7) Ser respetuosos de las ideas y planteamientos entre los miembros de la organización, tolerantes y pacientes para ser escuchados y darse a entender, tomando como base poner el acento en lo que contribuya a la unidad y no en lo que nos separe.
8) Las diferencias deben resolverse con métodos democráticos, no con imposiciones y autoritarismos, en las discusiones en donde surjan controversias y diferencias de fondo, mediante la discusión, deben buscarse los consensos; en caso de que los disensos persistan, la discusión debe continuar hasta arribar a nuevas coincidencias; para no detener el proceso revolucionario y existan asuntos que no se puedan resolver, habrá votación con mayoría calificada; el último recurso es dejar que los disensos los resuelva la práctica que es el criterio de la verdad.
Construir una correlación de fuerzas en la Ciudad de México y en la zona metropolitana, debe ser una correlación de fuerzas que surja desde abajo, asamblearia, horizontal, democrática, que elimine cúpulas, y a “las grandes personalidades”; una correlación de fuerzas que surja desde abajo  con tres elementos esenciales: organización, concientización y movilización.
9)        Reivindicamos la lucha de clases como el motor de la historia y a las clases sociales explotadas, oprimidas, organizadas y conscientes como las que hacen la historia.




10)      Luchamos por la revolución democrática popular dirigida por el proletariado, antioligárquica y antiimperialista como un periodo de transición previa a la revolución socialista. En esta lucha en contra del imperialismo y la oligarquía nacional, debemos unir a todos los susceptibles de ser unidos y organizar un gran frente popular de salvación nacional, de amplia base.
11) El objetivo de nuestra organización es la acumulación de fuerzas, elevar el nivel de consciencia  revolucionaria de las masas y la preparación para la revolución democrática popular que son tareas sumamente arduas, en tanto, que la lucha electoral es relativamente fácil. Debemos aprovechar la forma de lucha electoral, pero su papel es limitado. Lo más importante es trabajar duro para acumular fuerzas revolucionarias.
12) Los partidos socialdemócratas no son partidos del socialismo. A excepción de ciertas alas de izquierda, son partidos servidores de la burguesía y del capitalismo. Constituyen una variante de los partidos burgueses. En el problema de la revolución socialista, nuestra posición es fundamentalmente distinta de la de los partidos socialdemócratas. No se debe ocultar esta diferencia. Ocultar esta diferencia ayuda a los dirigentes de los partidos socialdemócratas a engañar a las masas y nos impide conquistar a las masas que se encuentran bajo la influencia de dichos partidos. Sin embargo, no cabe duda de que es muy importante fortalecer nuestra labor con relación a los partidos socialdemócratas y esforzarnos por establecer un frente único con sus grupos de izquierda y de centro.
13)      Luchamos por la unidad de todo el pueblo mexicano contra el enemigo común: el capitalismo, el imperialismo y la oligarquía nacional financiera y su Estado.
14)      Reivindicamos y luchamos por la autodeterminación de los pueblos.
15)       Practicamos el internacionalismo proletario y nos solidarizamos con los pueblos del mundo en su lucha contra el imperialismo y por su liberación nacional.
16)      Reconocemos y hacemos nuestras las ideas y pensamientos de los grandes teóricos y luchadores sociales que han analizado, aprendido y extraído de la experiencia del movimiento real de los grandes movimientos del proletariado y las masas populares; y por este solo hecho, han contribuido al avance de la humanidad hacia la construcción de una sociedad sin clases sociales, sin explotación y con plena igualdad, libertad, cooperación y solidaridad.

17)      Asumimos la construcción del poder popular como el método para cambiar la correlación de fuerzas a favor de la clase trabajadora en todos los terrenos y para arribar a una sociedad en donde instalemos su hegemonía.
18)      Practicamos la crítica y autocrítica como el método para corregir los errores y las desviaciones, y la lucha ideológica como método para resolver las diferencias, privilegiando la unidad y los objetivos del movimiento en todo momento.
19)      Nos proponemos acabar de raíz con todo tipo de explotación, opresión, sometimiento, degradación y discriminación del capital sobre el trabajo y así alcanzar la emancipación del proletariado y de toda la humanidad.
20)      Estamos en contra de la explotación irracional de los recursos naturales, por lo tanto pugnamos por su conservación, recuperación y defensa, así como por el aprovechamiento sustentable de los mismos que ayude a generar condiciones de vida digna para los habitantes del campo, la ciudad y el mar.
21)      Luchamos contra todo tipo de opresión y discriminación por motivos raciales, sexuales, generacionales, religiosos e ideológicos.
22)      Reivindicamos que mujeres y hombres tengamos los mismos derechos y las mismas obligaciones sociales, por lo que fomentaremos nuevas relaciones entre la mujer y el hombre en un plano de igualdad y equidad de condiciones. La libertad del ser humano y la humanidad no pueden alcanzarse manteniendo a la mujer en condiciones de opresión y discriminación humillantes.
23)      La teoría marxista es la guía para comprender y transformar la realidad en que vivimos y para construir una nueva sociedad.
24)      Asumimos que nuestra actuación en la comunidad (CPM y EMAP), se convierta en un asunto personal de todos los participantes y en base a esta actuación, se supere paulatinamente la distinción de derechos y deberes.
25)      Asumimos como principio de organización, su vida democrática a fin de estimular al máximo la iniciativa de sus integrantes, aumentar su capacidad de lucha y fortalecer su disciplina. Fomentamos la práctica asamblearia donde todas y todos puedan participar desde abajo en estas asambleas. Discutir y tomar acuerdos en las asambleas territoriales y sectoriales. En las asambleas generales representativas compuestas por los representantes de las asambleas populares, es decir por Consejos. Se buscara tomar acuerdos por consenso y cuando prevalezcan las diferencias si es necesario estas se tomaran en base a una mayoría calificada. Además debemos de reafirmar la disciplina de la organización, mediante la subordinación del integrante a la organización; la subordinación de la minoría a la mayoría; la subordinación del nivel inferior al superior, que es la Asamblea General; y la subordinación de toda la organización al Consejo General de Representantes, en caso de fuerza mayor.
26)      Reivindicamos los métodos de dirección y los estilos de trabajo acordes con la línea de masas, es decir que se desprendan del nivel de lucha y de conciencia de las masas, se apoyen en sus necesidades más sentidas. Esta consciencia se desarrollara en el fragor de la lucha, en las campañas de concientización, en la crítica al sistema capitalista neoliberal establecido y en las escuelas de formación política. El arte y la cultura jugaran un papel muy importante para elevar los niveles de consciencia.
27)      Combatimos resueltamente el corporativismo y liberalismo en todas sus formas y en todos los niveles de la organización, a fin de evitar errores y desviaciones que pongan en riesgo su unidad.
28)      Luchamos contra la ideología burguesa y pugnamos por desarrollar la ideología proletaria.
27)      Luchamos por abolir la propiedad privada de los medios de producción social y por establecer la propiedad social y colectiva sobre los mismos.


★

sábado, 4 de julio de 2015

Memorias del V Encuentro Internacional del Pensamiento Crítico Volver a Marx.

Cd. de México, 2 y 3 de mayo, 2015







miércoles, 10 de junio de 2015

EL 10 DE JUNIO DE 1971: RECORDANDO AL FASCISMO QUE TODAVÍA PERDURA Y EN LA ACTUALIDAD SE PERFECCIONA. 

Presentamos este vídeo que se encuentra circulando en la red, del Canal 6 de Julio, donde el gobierno de Enrique Peña Nieto continua utilizando al fascismo hoy en día para oprimir y reprimir al proletariado y a las masas populares que luchan consciente y combativamente para derrocar este sistema capitalista-neoliberal decadente, el cual genera miseria, pobreza, ignorancia, enajenación para el pueblo mexicano, saqueo y contaminación de los recursos naturales del país. Para Jorge Dimitrov, "El fascismo es el poder del propio capital financiero. Es la organización del ajuste de cuentas terrorista con la clase obrera y el sector revolucionario de los campesinos y de los intelectuales".

¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!
COORDINADORA REVOLUCIONARIA DEL PODER POPULAR-D.F.


domingo, 10 de mayo de 2015

RENDDH

La Batalla De Puebla- Paco Ignacio Taibo II




Paco Ignacio Taibo II en esta conferencia expone la investigación que ha venido realizando respecto a la Batalla de Puebla de aquel 5 de Mayo de 1862. Escucharemos la dimensión humana, política y artística de algunos protagonistas de esta historia.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Hablan los muertos de Vietnam



Nuestros secretos son para todos los pueblos del mundo.
No nos importa haber muerto si nuestro combate enseña
a los pobres y humillados de todos los países a combatir.

Contra los pueblos alzados firmemente no hay enemigo todopoderoso,
no hay crimen que termine por vencer,
no hay arma suficientemente destructora.

Éramos un pueblo pequeño y nuestro presidente Ho Chi Minh,
discípulo de Marx y de Lenin,
nos enseñó cómo ir de lo pequeño a lo grande.

Primero vino el partido, el cerebro y el corazón de la lucha.
El partido de la clase obrera
que fue a hacer su labor en el mar de la población campesina.

No era posible hacer pacíficamente esa tarea
bajo la brutalidad del colonialismo francés:
la organización de nuestras masas tendría que ser, desde el inicio,
una organización político-militar.

Las brigadas de propaganda armada del partido
comenzaron por construir la pequeña guerrilla de la localidad.
El poder local es el talón de Aquiles del opresor extranjero.
Las guerrillas eran pequeños grupos de tres, cinco, diez hombres,
pero crecieron en todo el país.
Los mejores hombres de las guerrillas pasaron a formar
las tropas locales, que operaban en una zona mayor.
Cuando la guerra se desarrolló aún más
se formaron las tropas regulares, con las mejores unidades
de las tropas locales.

Y es que desde el inicio la guerrilla era el pueblo.
La guerrilla no era un pequeño destacamento
que llegaba a incrustarse en la población para recibir su apoyo,
no era un grupo que hoy combatía aquí y mañana allá,
la guerrilla era la población que se insurreccionaba
en forma guerrillera (en pequeños grupos),
merced a la labor organizativa de los grupos
de propaganda armada del partido.

La guerrilla no sólo era el pez en el agua,
sino la unión del agua y los peces,
el agua organizada, los peces organizados,
un par de peces.

Y todos tenían un puesto en el combate:
los jóvenes, las mujeres, los ancianos, los niños.
Y el que no podía cargar el fusil afilaba estacas de bambú,
o desinformaba al enemigo o hacía sandalias para los guerrilleros.

Y de pronto se combatió en todas partes,
en el campo y en las ciudades,
pues organizando nuestras fuerzas en cada localidad
terminamos por estar en todas partes,
aunque comenzamos sin tener una sola pulgada de tierra liberada.

Conocíamos la importancia de la solidaridad internacional
y su necesidad,
pero sabíamos que la garantía de nuestra lucha
estaba en nuestras propias fuerzas,
las fuerzas crecientes de quienes supimos partir de cero
y adecuamos nuestra debilidad al poderío del enemigo.

Así nos lo enseñaron el presidente Ho y Lenin.

En ese movimiento organizativo ascendente
creció el partido, se fortalecieron las fuerzas armadas,
se multiplicaron las organizaciones de masas
y surgió el Frente Único.
Y aun existiendo y operando las tropas regulares
la guerrilla siguió desarrollándose y combatiendo coordinadamente
y creciendo a su vez hacia unidades locales y regulares.
Y el partido siguió dirigiendo exclusivamente lo militar,
sin someter lo militar a la política de frente único,
garantizando así la independencia dirigente de la clase obrera
en el fuerza principal del pueblo en lucha.

El partido y el Frente Único movilizaron a todo el pueblo
para hacer la guerra del pueblo
guerra integral, multiforme:
militar, política, económica, ideológica.
Y a la par de las guerrillas y las grandes unidades militares
se organizó el ejército político de las masas.
Estas fuerzas vencieron a los colonialistas franceses y japoneses
y han doblegado la agresión imperialista norteamericana.

Esas fuerzas harán que nuestro país renazca de las cenizas
en forma que será diez veces más bello.
Porque entre todas las cenizas que hoy resumen el dolor de Vietnam
están nuestras cenizas victoriosas,
las de los hijos del pueblo que morimos por la vida de Vietnam
y de toda la humanidad.




Extraído de “Un libro rojo para Lenin” de Roque Dalton

40 Aniversario de la Victoria del heroico Pueblo de Vietnam contra los invasores estadounidenses


El poder de la guerra popular y la solidaridad antiimperialista mundial

Tomó 30 años de dura lucha, pero en las últimas semanas todo era como un tornado. Primero, un asalto relámpago en las tierras altas centrales de Vietnam. Luego, ataques rápidos en las ciudades costeras de Hue y Danang. Después, las Fuerzas Armadas de Liberación Popular convergieron en Saigón desde todos los puntos. Los líderes del gobierno títere y otros parásitos corrieron para subirse a los helicópteros en la Embajada de Estados Unidos, junto con periodistas occidentales, personal de la embajada y sus secuaces.

El Ejército Popular ahora tenía tanques y artillería, así como fuerzas regulares a gran escala. En cada pueblo y ciudad, se reunían con las milicias populares y las tropas irregulares que les “abrían la puerta”. Las fuerzas del ejército títere de Saigón se dispersaban frente a este asalto.

Este 30 de abril se conmemora el 40º aniversario de la Gran Victoria de Primavera de Vietnam en 1975. Esta larga y continuada guerra -- primero contra Japón en 1945 y luego Francia (con el apoyo de EUA) en 1945-1954 y después directamente contra el imperialismo estadounidense -- definió una era. En 1966, el Che Guevara hizo un llamado ¡”Dos, tres, muchos Vietnam”! Luchas al estilo de Vietnam surgieron en las colonias africanas portuguesas de Guinea-Bissau, Mozambique y Angola. Lograron la victoria junto a la vietnamita. Levantamientos guerrilleros también surgieron sucesivamente en Centroamérica.

La marcha de la victoria vietnamita fue planeada con meses de antelación. Todos los aspectos de los últimos 30 años de lucha entraron en juego. Allí estaba la ruta Ho Chi Minh - una red de carreteras a través de selvas y montañas utilizadas para canalizar un suministro constante de armas, municiones y alimentos de norte a sur a pesar de los incesantes bombardeos de Estados Unidos. Los túneles de Cu Chi fueron centros estratégicos de mando y recuperación subterráneos. La Ofensiva de Tet de 1968 había mostrado al mundo lo que la resistencia vietnamita era capaz.

Todos estos éxitos se basaron en la estrategia de la guerra popular.

“La característica sobresaliente de la guerra popular en nuestro país es que la lucha armada y la lucha política están estrechamente coordinadas, apoyándose y estimulándose entre sí”, escribió el general Vo Nguyen Giap, fundador de las Fuerzas Armadas de Liberación Popular (FALP). “Así que el lema “Movilizar a todo el pueblo, armar a todo el pueblo y luchar en todos los frentes” se ha convertido en una realidad más viva y heroica”.

Todos los esfuerzos de EUA para derrotar esta estrategia central -- como los programas de “pacificación” y “aldeas estratégicas” -- fueron inútiles. ”Cuando un pueblo entero se levanta, nada se puede hacer. Ningún dinero puede ganarles”, le dijo el general Giap al Servicio de Noticias de Liberación en 1969”. ”Esa es la base de nuestra táctica y estrategia que los americanos no entienden.

“Todos los 31 millones de personas de nuestro pueblo son luchadores valientes”, dijo el general Giap, “por medio de una pequeña fuerza para luchar contra una más grande, derrotando una fuerza más fuerte con una más pequeña, combinando batallas grandes, medianas y pequeñas, intensificando la lucha masiva y al mismo tiempo llevando a cabo una guerrilla generalizada, constantemente golpeando al enemigo desde una posición de fuerza y ??alcanzando una alta eficiencia en el combate, llegando a ser cada vez más fuerte y ganando victorias cada vez más grandes a medida que luchan.” (Discurso en Hanoi, 21 de diciembre, 1968)

La movilización de todo el pueblo significaba mujeres, hombres y niños, jóvenes y longevos, del campo y de la ciudad, de norte y sur. El gobierno títere de Saigón fue penetrado por espías patrióticos en todos los niveles. Un ejemplo famoso de las combativas mujeres es la foto icónica de una pequeña campesina empuñando su AK-47 mientras guiaba a su enorme y humillado cautivo -- un piloto estadounidense derribado - a través del bosque. Luego está la historia de la atenta camarera en un club de oficiales en Saigón frecuentado por los comandantes estadounidenses. Después de la victoria, ella fue honrada públicamente como coronela de la FALP.

El mundo entero conoció a Madame Nguyen Thi Binh, quien representó al Frente de Liberación Nacional en las conversaciones de paz en París.

Los líderes de la revolución fueron fortalecidos por décadas de lucha. Por ejemplo, Le Duc Tho, famoso en Occidente como el principal negociador de Vietnam en las conversaciones de paz de París – a quien le fue concedido el Premio Nobel de la Paz en 1973 pero lo rechazó por no aceptarlo junto al criminal de guerra Henry Kissinger -- firmó el plan de batalla 1975 para la ofensiva final de primavera, en nombre de la dirección del Partido de los Trabajadores. Nacido en 1911, Le Duc Tho había ayudado a fundar el Partido Comunista de Indochina en 1930. Las autoridades coloniales francesas lo encarcelaron de 1930-1936 y nuevamente de 1939 a 1944. Después de su liberación en 1945, ayudó a dirigir el Viet Minh, el movimiento de independencia vietnamita contra los franceses, hasta la firma de los Acuerdos de Ginebra en 1954. Desde 1948 hasta 1975, fue un organizador líder del frente del sur.

Después de firmar el plan de batalla 1975, Le Duc Tho fue hasta el centro de mando en las tierras altas centrales, por la Ruta Ho Chi Minh en moto a la edad de 64. Allí permaneció, ayudando a coordinar las ofensivas en tres direcciones hasta la marcha final en Saigón.

Solidaridad mundial y colaboración socialista internacional

La victoria de Vietnam fue global. La Unión Soviética, sus aliados de Europa de Este y la República Popular de China proporcionaron armas, municiones, alimentos y mucho más. Los movimientos contra la guerra en los países de todo el mundo proporcionaron apoyo moral muy importante. En Estados Unidos, las fuerzas contra la guerra junto con el explosivo movimiento de Liberación Negra generaron una resistencia a la guerra a gran escala entre los jóvenes que se negaron a ser parte del esfuerzo guerrerista. El resultado fue una huelga virtual de los soldados rasos en la zona de combate, así como rebeliones en las bases militares estadounidenses en EUA y en todo el mundo.

Los fusiles AK-47 utilizados por las Fuerzas Armadas de Liberación Popular vietnamita fueron hechos en Checoslovaquia. Las armas antiaéreas, así como camiones, tanques y artillería, fueron hechas en la URSS y China. Vietnam fue el frente de lucha en una guerra global contra el imperialismo estadounidense, y este esfuerzo de solidaridad enorme fue un factor material en la victoria de Vietnam.

El general Giap dijo en 1968 que “el ejército y el pueblo en Vietnam del Norte han derribado más de 3200 de los aviones más modernos de los Estados Unidos, matando o capturando un número considerable de los mejores pilotos estadounidenses, y han hundido o prendido fuego a cientos de naves enemigas. La llamada superioridad aérea de los imperialistas estadounidenses -- el jefe del imperialismo que se jactaba de su riqueza y armas y que es conocido por su crueldad -- ha recibido un duro golpe a manos del pueblo vietnamita”. (Discurso del Día del Ejército, 21 de diciembre, 1968) Esto fue tres años antes de que las Fuerzas Armadas de Liberación Popular derribaran a 30 bombarderos estratégicos subsónicos B-52 -- un tercio de la flota B-52 estadounidense -- mientras resistían el atentado desesperado de Washington en la Navidad de 1972 en Vietnam de Norte en la víspera del acuerdo de paz del 27 de enero de 1973.

En 1968 el general Giap habló de “los 31 millones de vietnamitas” luchando contra el imperialismo estadounidense. Hoy, la población es de más de 90 millones, lo que hace de Vietnam el decimotercer país más poblado del mundo. En 1965, Ho Chi Minh dijo que no importaba cuánto EUA pueda matar y destruir, “construiremos nuestro país muchas veces más hermoso”. Desde 2000, la tasa de crecimiento económico de Vietnam ha sido una de las más altas del mundo.

El verdadero legado de Vietnam, según lo declarado por el general Giap, es que “el mito de la invencibilidad de los Estados Unidos . . . se está derrumbando irremediablemente. No importa cuán enorme sea su potencial militar y económico, nunca tendrá éxito en destruir la voluntad de un pueblo que lucha por su independencia. Esta es una realidad reconocida ahora en el mundo entero.”


Todas las citas son de “El arte militar de la guerra popular: escritos selectos de Vo Nguyen Giap”, Monthly Review Press, 1970.




"Porqué fue capaz el pueblo vietnamita de ganar?" la respuesta más precisa y más completa debe ser: "el pueblo vietnamita ganó porque su guerra de liberación era la guerra de un pueblo"

Võ Nguyên Giáp: Guerra del pueblo, ejército del pueblo



viernes, 1 de mayo de 2015

¿Qué se celebra el primero de mayo?


Compartida de: http://rubenluengas.com/que-se-celebra-el-primero-de-mayo/#.VUQkAfl_Okr
Louis Lingg:
"No, no es por un crimen por lo que nos condenan a muerte, es por lo que aquí se ha dicho en todos los tonos: nos condenan a muerte por la anarquía, y puesto que se nos condena por nuestros principios, yo grito bien fuerte: ¡soy anarquista! Los desprecio, desprecio su orden, sus leyes, su fuerza, su autoridad. ¡Ahórquenme!"

El primero de mayo no se celebra el "Día del Trabajo", sino el Día Internacional de los Trabajadores. Tampoco se celebra el hecho de tener un empleo, sino a los obreros estadounidenses que defendieron la jornada laboral de 8 horas y a los mártires de Chicago que fueron ahorcados por demandarla.
Ya en 1868 el entonces presidente de los Estados Unidos, Andrew Johnson, había promulgado la ley Ingersoll que establecía las 8 horas de trabajo como una medida para combatir la angustiante desocupación, pero aunque en varios estados la ley fue reglamentada, permitieron en la práctica jornadas de 14 a 18 horas de trabajo hasta que la American Federation of Labor (AFL) convocó a una huelga nacional para el primero de mayo de 1886 en defensa del cumplimiento de la" Ley Ingersoll de las 8 horas" a la que se sumaron otras organizaciones, pero no así la gremial mayoritaria Noble Orden de los Caballeros del Trabajo.

Cientos de miles de obreros iniciaron la huelga en todo el país, pero en Chicago, en la fábrica McCormick, tras algunas fricciones entre los obreros que se negaban a entrar a la fábrica a trabajar, la policía arremetió con armas de fuego contra los huelguistas provocando heridos y varios muertos. El mismo día, también en Chicago, los obreros realizaron un acto de protesta en la Plaza Haymarket donde estalló un artefacto explosivo que mató a un oficial de la policía y causó heridas en otros. La policía abrió fuego contra la gente, se declaró estado de sitio y el toque de queda y se detuvo durante los días siguientes a centenares de trabajadores hasta quedarse con ocho sin presentar prueba alguna sobre su presunta responsabilidad.
 
Haymarket

Todas las versiones no oficiales sobre lo ocurrido, han asegurado que el juicio contra los detenidos fue "una farsa de principio a fin", teniendo como resultado que los 8 fueran declarados culpables, tres condenados a prisión y los cinco restantes a la horca. Se les recuerda a todos ellos como "Los mártires de Chicago" y paradójicamente, habiendo ocurrido en Estados Unidos la causa de la celebración del primero de mayo, es junto a Canadá y el Reino Unido uno de los países donde la fecha es oficialmente ignorada en su calendario cívico.

Periódicos como el New York Times describieron a los huelguistas como violentos, subversivos, extranjeros, alborotadores, mientras que el premio al tratamiento ruin de la prensa sobre lo ocurrido, bien podría otorgársele al Chicago Tribune por su postura editorial en estos términos:

"El plomo es el mejor alimento para los huelguistas. La prisión y los trabajos forzados son la única solución posible a la cuestión social. Es de esperar que su uso se extienda".

En su calidad de periodista, el poeta cubano José Martí, cubrió para el periódico La Nación de Buenos Aires el proceso contra "Los Mártires de Chicago", texto muy recomendable para quienes gusten profundizar en este capítulo que la historia oficial ha borrado de la memoria colectiva estadounidense. El presidente Grover Cleveland, favoreció en rechazo al primero de mayo, que el primer lunes del mes de septiembre se celebrara en los Estados Unidos el Labor Day (Día del Trabajo).


8 horas de trabajo

Ante quienes tanto hablan hoy de los valores familiares y de que los padres tengan tiempo para convivir con sus hijos, les sería bueno saber que ese movimiento de Chicago fue de hecho defensor de la integración familiar al plantear como demanda esencial, el equilibrio saludable en la distribución del tiempo: "8 horas para trabajar, 8 para dormir y 8 horas restantes para la familia y el necesario esparcimiento.

Las últimas palabras de los mártires de Chicago:

Michael Schwab:

Hablaré poco, y seguramente no despegaría los labios si mi silencio no pudiera interpretarse como un cobarde asentimiento a la comedia que se acaba de desarrollar. Lo que aquí se ha procesado es la anarquía, y la anarquía es una doctrina hostil opuesta a la fuerza bruta, al sistema de producción criminal y a la distribución injusta de la riqueza. Ustedes y sólo ustedes son los agitadores y los conspiradores.

Adolf Fischer:

Solamente tengo que protestar contra la pena de muerte que me imponen porque no he cometido crimen alguno... pero si he de ser ahorcado por profesar mis ideas anarquistas, por mi amor a la libertad, a la igualdad y a la fraternidad, entonces no tengo inconveniente. Lo digo bien alto: dispongan de mi vida

Albert Parsons:

El principio fundamental de la anarquía es la abolición del salario y la sustitución del actual sistema industrial y autoritario por un sistema de libre cooperación universal, el único que puede resolver el conflicto que se prepara. La sociedad actual sólo vive por medio de la represión, y nosotros hemos aconsejado una revolución social de los trabajadores contra este sistema de fuerza. Si voy a ser ahorcado por mis ideas anarquistas, está bien: mátenme.

Hessois Auguste Spies:

Honorable juez, mi defensa es su propia acusación, mis pretendidos crímenes son su historia. [...] Puede sentenciarme, pero al menos que se sepa que en el estado de Illinois ocho hombres fueron sentenciados por no perder la fe en el último triunfo de la libertad y la justicia

Louis Lingg:


No, no es por un crimen por lo que nos condenan a muerte, es por lo que aquí se ha dicho en todos los tonos: nos condenan a muerte por la anarquía, y puesto que se nos condena por nuestros principios, yo grito bien fuerte: ¡soy anarquista! Los desprecio, desprecio su orden, sus leyes, su fuerza, su autoridad. ¡Ahórquenme!


Es tiempo de hacer esfuerzos por unir a los susceptibles de ser unido


ODC
Hoy el movimiento comunista y obrero se encuentran en momentos muy difíciles y complicados. La debilidad y la dispersión son el triste presente en momentos de gran brutalidad imperialista, de barbarie capitalista y de ofensiva general de la contrarrevolución.

Estamos en un momento histórico en el que mientras el capitalismo e imperialismo se tornan cada vez más agresivos, existe una crisis profunda en el seno del movimiento obrero y comunista internacional. Acumulamos derrota tras derrota en medio de una gran debilidad y dispersión.

Este 1 de Mayo desde ODC expresamos, al igual que los camaradas de HERRI GORRI, que es tiempo de apostar, cada día con más fuerza, por la convergencia y reconstrucción del movimiento comunista internacional.

Para los comunistas y marxistas-leninistas es tiempo de intentar unir a los susceptibles de ser unidos, de poner los intereses del proletariado y de los oprimidos en primer lugar por encima de siglas y protagonismos. La situación presente lo demanda.

Hay que hacer esfuerzos por buscar la unidad en torno a los principios comunistas, al análisis concreto de la situación concreta actual, en torno a una clara línea de demarcación frente al revisionismo, oportunismo y reformismo, y en torno a un programa y una línea de acción revolucionaria.

En el plano teórico es imperiosa la necesidad de un análisis concreto de la situación mundial actual y la lucha de clases internacional. Es imperiosa la necesidad de una actualización del marxismo-leninismo a las circunstancias concretas actuales para poder volver a conectar con el proletariado y las masas pobres y oprimidas, y relanzar de nuevo la lucha revolucionaria por transformar el mundo y esto solo puede venir de la praxis, de la unidad de la teoría y la practica transformadora.


Seguir como hasta ahora, divididos en infinidad de pequeños núcleos y totalmente desconectados del proletariado y de las masas, es encaminar al movimiento comunista y a los anhelos de transformación revolucionaria de la sociedad al precipicio.

jueves, 16 de abril de 2015

[VIDEO] Los derechos de los trabajadores: ¿un tema para arqueólogos?




Por: Eduardo Galeano

No se asusten, empezaré diciendo “seré breve”, pero esta vez es verdad. Y es verdad porque yo estoy empeñado en una inútil campaña contra la “inflación palabraria” en América Latina, que yo creo que es más jodida, más peligrosa que la inflación monetaria, pero se cultiva con más frecuencia. Y porque además lo que voy a hacer es leer para ustedes un mosaico de textos breves previamente publicados en revistas, periódicos, libros. Pero no reunidos como ahora en una sola ocasión, reunidos en torno a una pregunta que me ocupa y me preocupa como –estoy seguro– a todos ustedes, que es la pregunta siguiente: ¿los derechos de los trabajadores son ahora un tema para arqueólogos? ¿Sólo para arqueó- logos? ¿Una memoria perdida de tiempos idos? Este en un mosaico armado con textos diversos que se refieren todos –sin querer queriendo, yendo y viniendo entre el pasado y el presente– a esta pregunta más que nunca actualizada: ¿“Los derechos de los trabajadores” es un tema para arqueólogos? Más que nunca actualizada en estos tiempos de crisis, en los que más que nunca los derechos están siendo despedazados por el huracán feroz que se lleva todo por delante, que castiga el trabajo y en cambio recompensa la especulación, y está arrojando al tacho de la basura más de dos siglos de conquistas obreras.

La tarántula universal

Ocurrió en Chicago en 1886. El 1º de mayo, cuando la huelga obrera paralizó Chicago y otras ciudades, el diario Philadelphia Tribune diagnosticó: “El elemento laboral ha sido picado por una especie de tarántula universal y se ha vuelto loco de remate”. Locos de remate estaban los obreros que luchaban por la jornada de trabajo de ocho horas y por el derecho a la organización sindical. Al año siguiente, cuatro dirigentes obreros, acusados de asesinato, fueron sentenciados sin pruebas en un juicio mamarracho. Se llamaban George Engel, Adolph Fischer, Albert Parsons y Auguste Spies; marcharon a la horca mientras el quinto condenado (Louis Lingg) se había volado la cabeza en su celda. Cada 1º de mayo el mundo entero los recuerda.

Dicho sea de paso, les cuento que estuve en Chicago hace unos siete u ocho años, y les pedí a mis amigos que me llevaran al lugar donde todo esto había ocurrido, y no lo conocían. Entonces me di cuenta de que en realidad esto, esta ceremonia universal – la única fiesta de veras universal que existe –, en Estados Unidos no se celebraba; o sea, era en ese momento el único país del mundo donde el 1 de mayo no era el Día de los Trabajadores. En estos últimos tiempos eso ha cambiado, recibí hace poco una carta muy jubilosa de estos mismos amigos contándome que ahora había en ese lugar un monolito que recordaba a estos héroes del sindicalismo, que las cosas habían cambiado y que se había hecho una manifestación de cerca de un millón de personas en su memoria por primera vez en la historia. Y la carta terminaba diciendo: “Ellos te saludan”. Cada 1º de mayo el mundo recuerda a esos mártires, y con el paso del tiempo las convenciones internacionales, las constituciones y las leyes les han dado la razón. Sin embargo, las empresas más exitosas siguen sin enterarse. Prohíben los sindicatos obreros y miden las jornadas de trabajo con aquellos relojes derretidos de Salvador Dalí.

Una enfermedad llamada "trabajo"

En 1714 murió Bernardino Ramazzini. Él era un médico raro, un médico rarísimo, que empezaba preguntando: “¿En qué trabaja usted?”. A nadie se le había ocurrido que eso podía tener alguna importancia. Su experiencia le permitió escribir el primerTratado de Medicina del Trabajo, donde describió – una por una – las enfermedades frecuentes en más de cincuenta oficios. Y comprobó que había pocas esperanzas de curación para los obreros que comían hambre, sin sol y sin descanso, en talleres cerrados, irrespirables y mugrientos. Mientras Ramazzini moría en Padua, en Londres nacía Percivall Pott. Siguiendo las huellas del maestro italiano, este médico inglés investigó la vida y la muerte de los obreros pobres. Y entre otros hallazgos, Pott descubrió por qué era tan breve la vida de los niños deshollinadores. Los niños se deslizaban desnudos por las chimeneas, de casa en casa, y en su difícil tarea de limpieza respiraban mucho hollín.

El hollín era su verdugo.

Desechables

Más de 90 millones de clientes acuden, cada semana, a las tiendas Walmart. Sus más de 900 mil empleados tienen prohibida la afiliación a cualquier sindicato. Cuando a alguno se le ocurre la idea, pasa a ser un desempleado más. La exitosa empresa niega sin disimulo uno de los derechos humanos proclamados por las Naciones Unidas: la libertad de asociación. Y más, el fundador de Walmart, Sam Walton, recibió en 1992 la Medalla de la Libertad, una de las más altas condecoraciones de los Estados Unidos.

Uno de cada cuatro adultos norteamericanos y nueve de cada diez niños engullen en McDonald’s la comida plástica que los engorda. Los trabajadores de McDonald’s son tan desechables como la comida que sirven. Los pica la misma máquina. Tampoco ellos tienen el derecho de sindicalizarse.

En Malasia, donde los sindicatos obreros todavía existen y actúan, las empresas Intel, Motorola, Texas Instruments y Hewlett-Packard lograron evitar esa molestia. El gobierno de Malasia declaró union free (libre de sindicatos) el sector electrónico. Tampoco tenían ninguna posibilidad de agremiarse las 190 obreras que murieron quemadas vivas en Tailandia en 1993, en el galpón trancado por fuera donde fabricaban los muñecos de Sesame Street, Bart Simpson, la familia Simpson y los Muppets.

En sus campañas electorales del año 2000, los candidatos Bush y Gore coincidieron en la necesidad de seguir imponiendo en el mundo el modelo norteamericano de relaciones laborales. “Nuestro estilo de trabajo” – como ambos lo llamaron – es el que está marcando el paso de la globalización que avanza con botas de siete leguas y entra hasta en los más remotos rincones del planeta.

La tecnología, que ha abolido las distancias, permite ahora que un obrero de Nike en Indonesia tenga que trabajar 100 mil años para ganar lo que gana en un año – 100 mil años para ganar lo que gana en un año – un trabajador de su empresa en los Estados Unidos. Es la continuación de la época colonial, en una escala jamás conocida. Los pobres del mundo siguen cumpliendo su función tradicional: proporcionan brazos baratos y productos baratos, aunque ahora produzcan muñecos, zapatos deportivos, computadoras o instrumentos de alta tecnología, además de producir como antes caucho, arroz, café, azúcar y otras cosas malditas por el mercado mundial.

Desde 1919 se han firmado 183 convenios internacionales que regulan las relaciones de trabajo en el mundo. Según la Organización Internacional del Trabajo, de esos 183 acuerdos Francia ratificó 115, Noruega 106, Alemania 76 y los Estados Unidos… 14. El país que encabeza el proceso de globalización sólo obedece sus propias órdenes. Así garantiza suficiente impunidad a sus grandes corporaciones, lanzadas a la cacería de mano de obra barata y a la conquista de territorios que las industrias sucias pueden contaminar a su antojo. Paradójicamente, este país que no reconoce más ley que la ley del trabajo… no reconoce más ley que la ley del trabajo fuera de la ley, es el que dice que ahora no habrá más remedio que incluir cláusulas sociales y de protección ambiental en los Acuerdos de Libre Comercio. ¿Qué sería de la realidad, no? ¿Qué sería de ella sin la publicidad que la enmascara? Estas cláusulas son meros impuestos que el vicio paga a la virtud con cargo al rubro “relaciones públicas”, pero la sola mención de los derechos obreros pone los pelos de punta a los más fervorosos partidarios, abogados, del salario de hambre, el horario de goma y el despido libre.

Desde que Ernesto Zedillo dejó la Presidencia de México, pasó a integrar los directorios de la Union Pacific Corporation y del consorcio Procter & Gamble, que opera en 140 países, y además encabeza una comisión de las Naciones Unidas y difunde sus pensamientos en la revista Forbes. En idioma “tecnocratés”, se indigna contra lo que llama “la imposición de estándares homogéneos en los nuevos acuerdos comerciales”; traducido, eso significa “olvidemos de una buena vez toda la legislación internacional que todavía protege más o menos, menos que más, a los trabajadores”. El presidente jubilado cobra por predicar la esclavitud, pero el principal director ejecutivo de General Electric lo dice más claro: “Para competir hay que exprimir los limones”, y no es necesario aclarar que él no trabaja de limón en elreality show del mundo de nuestro tiempo. Ante las denuncias y las protestas, las empresas se lavan las manos y “yo no fui, yo no fui”.

En la industria posmoderna el trabajo ya no está concentrado, así es en todas partes, y no sólo en la actividad privada. Los contratistas fabrican las tres cuartas partes de los autos de Toyota; de cada cinco obreros de Volkswagen en Brasil, sólo uno es empleado de la empresa; de los 81 obreros de Petrobras muertos en accidentes de trabajo a fines del siglo XX, 66 estaban al servicio de contratistas que no cumplen las normas de seguridad.

A través de 300 empresas contratistas, China produce la mitad de todas las muñecas Barbie para las niñas del mundo. En China sí hay sindicatos, pero obedecen a un Estado que en nombre del socialismo se ocupa de la disciplina de la mano de obra. “Nosotros combatimos la agitación obrera y la inestabilidad social para asegurar un clima favorable a los inversores”, explicó Bo Xilai, alto dirigente del Partido Comunista Chino.

El poder económico está más monopolizado que nunca, pero los países y las personas compiten en lo que pueden, a ver quién ofrece más a cambio de menos, a ver quién trabaja el doble a cambio de la mitad. A la vera del camino están quedando los restos de las conquistas arrancadas por tantos años de dolor y de lucha.

Las plantas maquiladoras de México, Centroamérica y el Caribe, que por algo se llaman sweatshops (“talleres del sudor”), crecen a un ritmo mucho más acelerado que la industria en su conjunto. Ocho de cada diez nuevos empleos en la Argentina están en negro, sin ninguna protección legal; nueve de cada diez nuevos empleos en toda América Latina corresponden al llamado “sector informal”, un eufemismo para decir que los trabajadores están librados a la buena de Dios. ¿La estabilidad laboral y los demás derechos de los trabajadores serán de aquí a poco un tema para arqueólogos? ¿No más que recuerdos de una especie extinguida?

En el mundo del revés, la libertad oprime. La libertad del dinero exige trabajadores presos, presos de la cárcel del miedo, que es la más cárcel de todas las cárceles. El Dios del mercado amenaza y castiga, y bien lo sabe cualquier trabajador en cualquier lugar. El miedo al desempleo que sirve a los empleadores para reducir sus costos de mano de obra y multiplicar la productividad, eso hoy por hoy es la fuente de angustia más universal de todas las angustias.

¿Quién está a salvo del pánico, de ser arrojado a las largas colas de los que buscan trabajo? ¿Quién no teme convertirse en un obstáculo interno, para decirlo con las palabras del presidente de la Coca-Cola, que explicó el despido de miles de trabajadores diciendo que “hemos eliminado los obstáculos internos”? Y en tren de preguntas, la última: ante la globalización del dinero, que divide el mundo en domadores y domados, ¿se podrá internacionalizar la lucha por la dignidad del trabajo? Menudo desafío.

Un raro acto de cordura

En 1998, Francia dictó la ley que a 35 horas semanales el horario de trabajo. Trabajar menos, vivir más. Tomás Moro había soñado en su Utopía pero hubo que esperar cinco siglos para que por fin una nación se atreviera a cometer semejante acto de sentido común. Al fin y al cabo, ¿para qué sirven las máquinas si no es para reducir el tiempo de trabajo y ampliar nuestros espacios de libertad? ¿Por qué el progreso tecnológico tiene que regalarnos desempleo y angustia? Por una vez, al menos, hubo un país que se atrevió a desafiar tanta sinrazón. Pero, pero… poco duró la cordura. La ley de las 35 horas murió a los diez años.

Este inseguro mundo

Hoy, vale la pena advertir que no hay en el mundo nada más inseguro que el trabajo. Cada vez son más y más los trabajadores que despiertan cada día preguntando: “¿Cuántos sobraremos, quién me comprará?”. Muchos pierden el trabajo, y muchos pierden, trabajando, también la vida. Cada 15 segundos muere un obrero asesinado por eso que llaman “accidentes de trabajo”. La inseguridad pública es el tema preferido de los políticos, que desatan la histeria colectiva en cada elección. “¡Peligro, peligro – proclaman – en cada esquina acecha un ladrón, un violador, un asesino!”. Pero esos políticos jamás denuncian que trabajar es peligroso. Y es peligroso cruzar la calle, porque cada 25 segundos muere un peatón asesinado por eso que llaman “accidentes de tránsito”. Y es peligroso comer, porque quien está a salvo del hambre puede sucumbir envenenado por la comida química. Y es peligroso respirar, porque en las ciudades, en las grandes ciudades, el aire es… el aire puro es como el silencio: un artículo de lujo. Y también es peligroso nacer, porque cada 3 segundos muere un niño que no ha llegado vivo a los cinco años de edad. Una historia real para acabar (se me fue la mano con las teorías), un par de cosas que tengan más que ver con la realidad de carne y hueso, como la historia de Maruja. El 30 de marzo, Día del Servicio Doméstico, no viene mal contar la breve historia de una trabajadora de uno de los oficios más ninguneados del mundo. Maruja no tenía edad. De sus años de antes, nada decía; de sus años de después, nada esperaba. No era linda ni fea ni más o menos, caminaba arrastrando los pies, empuñando el plumero o la escoba o el cucharón. Despierta, hundía la cabeza entre los hombros. Dormida, hundía la cabeza entre las rodillas. Cuando le hablaban, miraba al suelo, como quien cuenta hormigas. Había trabajado en casas ajenas desde que tenía memoria. Nunca había salido de la ciudad de Lima, nunca. Mucho trajinó de casa en casa, y en ninguna se hallaba. Por fin, por fin, encontró un lugar donde fue tratada como si fuera persona. A los pocos días, se fue. Se estaba encariñando.

Desaparecidos

Agosto 30, Día de los Desaparecidos. Los muertos sin tumba, las tumbas sin nombre, las mujeres y los hombres que el terror tragó, los bebés que son o han sido botín de guerra, y también los bosques nativos, las estrellas en la noche de las ciudades, el aroma de las flores, el sabor de las frutas, las cartas escritas a mano, los viejos cafés donde había tiempo para perder el tiempo, el fútbol de la calle, el derecho a caminar, el derecho a respirar, los empleos seguros, las jubilaciones seguras, las casas sin rejas, las puertas sin cerradura, el sentido comunitario y el sentido común.

El origen del mundo

Hacía pocos años que había terminado la Guerra Española, y la cruz y la espada reinaban sobre las ruinas de la República. Uno de los vencidos, un obrero anarquista recién salido de la cárcel, buscaba trabajo. En vano revolvía cielo y tierra. No había trabajo para un rojo. Todos le ponían mala cara, se encogían de hombros, le daban la espalda, con nadie se entendía, nadie lo escuchaba. El vino era el único amigo que le quedaba.

Por las noches, ante los platos vacíos, soportaba sin decir nada los reproches de su esposa beata, mujer de misa diaria, mientras el hijo, un niño pequeño, le recitaba el catecismo. Mucho tiempo después, Josep Verdura, el hijo de aquel obrero maldito, me lo contó. Me contó esta historia. Me lo contó en Barcelona, cuando yo llegué al exilio, me lo contó: él era un niño desesperado que quería salvar a su padre de la condenación eterna, pero el muy ateo, el muy tozudo, no entendía razones. “Pero, papá – le preguntó Josep, llorando –, pero, papá… si Dios no existe, ¿quién hizo el mundo?”. Y el obrero, cabizbajo, casi en secreto, dijo: “¡Tonto, tonto! ¡Al mundo lo hicimos nosotros, los albañiles!”.

Ciudad de México, viernes 9 de noviembre de 2012

CONFERENCIA LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA DE CIENCIAS SOCIALES CLACSO/PROGRAMA MOST DE LA UNESCO - 6 al 9 de noviembre de 2012 - México, Distrito Federal.


Viernes 9 de noviembre de 2012 Conferencia Magistral de clausura

El texto ha sido robado de aquí: http://blogs.elpais.com/contrapunto…

sábado, 11 de abril de 2015

EMILIANO ZAPATA, LÍDER REVOLUCIONARIO               

A 96 años de su muerte



Es el mayor ícono de la Revolución Mexicana y la inspiración para las luchas sociales que se emprenden en todo el mundo. "La tierra es de quien la trabaja" se convirtió en el lema de los campesinos e indígenas que reclamablan su derecho ancestral a la tierra y el agua.

 story by:
TELESUR

MILIANO ZAPATA Y SU LUCHA REVOLUCIONARIA

Emiliano Zapata nació el 8 de agosto de 1879 en Anenecuilco, estado Morelos (centro de México), donde se dedicó a trabajar sus tierras tras la muerte de sus padres cuando tenía 16 años. 
Su inicio como defensor de los derechos de los más humildes se dio en septiembre de 1909 cuando fue elegido como presidente de la junta de defensa de las tierras de Anenecuilco. 
El propósito de esto era hacer frente a la política agraria desarrollada por el dictador Pofirio Díaz que arrebataba las tierras a los campesinos para entregárselas a los terratenientes y grandes compañías.

El pasado 8 de agosto se cumplieron 135 años de su natalicio

Para 1910, cuando estalló la Revolución Mexicana, se estima que más del noventa por ciento de los campesinos carecían de tierras.  
Ese mismo año, se une a la causa de Francisco Madero, que quería acabar con la dictadura de Porfirio Díaz. Para lograrlo, Zapata lideró el Ejército Libertador del Sur, formado en su mayoría por indígenas de Morelos, con el que tomó Jojutla, Chinameca, Cuautla y Cuernavaca. Esto selló el triunfo de los revolucionarios sobre el régimen dictatorial. 
Sin embargo, cuando Madero llegó al poder en 1911, Zapata le retiró su apoyo debido a que no llevó a cabo la devolución inmediata de las tierras a los campesinos, sino que exigía el desarme del ejército zapatista. 
Zapata brindó su apoyo a Pascual Orozco, quien fue elegido como nuevo líder de la Revolución.



PLAN DE AYALA

Al separarse de Francisco Madero, Zapata formula su propio programa deReforma Agraria para redistribuir la tierra entre los campesinos. Este plan fue apoyado por Francisco Villa, su gran aliado en las luchas que emprendió por todo México. 
En el Plan de Ayala se declaraba a Madero incapaz de cumplir la reforma agraria y los demás objetivos de la Revolución. Asimismo, anunciaba la expropiación de un tercio de las tierras de los terratenientes a cambio de una compensación o esto se realizaría por la fuerza si no se aceptaba. 
La reforma agraria de Zapata fue enarbolada como prioridad en la lucha de los campesinos, por lo que exigieron la pronta renuncia de Madero.



 En 1914, Zapata creó las primeras Comisiones Agrarias, estableció elCrédito Agrícola e inauguró la Caja Rural de Prestamos en Morelos. La reforma agraria de Zapata fue enarbolada como prioridad para los campesinos. 

Sus ideas revolucionarias sobre igualdad y justicia social lo convirtieron en una figura conocida en el país, al punto de ser llamado El Caudillo del Sur, y en el mundo entero es recordado como el defensor de los más humildes.


DATOS CURIOSOS DE SU VIDA

1. A los 17 años, Zapata tuvo su primer enfrentamiento con las autoridades, por lo que tuvo que dejar su estado natal de Morelos y vivió algunos meses en el rancho de unos amigos de su familia. 
2. Su gran pasión eran los caballos, por lo que se dedicaba al comercio de estos animales en las épocas en que el trabajo en el campo disminuía. A los 30 años era el mejor domador de caballos de la comarca y muchas haciendas se lo disputaban. 
3. Según los habitantes de Cuautla, a Zapata le faltaba el dedo meñique de la mano derecha suspuestamente porque lo perdió en una corrida de toros. 
4. La silla donde fueron retratados Emiliano Zapata y Francisco Villa, no era la silla presidencial sino un sillón del viejo régimen dictatorial de México.
5. Se cree que utilizaba un doble para algunos eventos públicos debido al constante asedio del Gobierno. Sin embargo, las personas lo reconocían porque era más alto que su doble. 
6. Siempre andaba de traje charro, armado y acompañado de su caballo. 
7. Antes del estallido de la Revolución en 1910, trabajó en una de las haciendas de Ignacio de la Torre, el yerno del dictador Porfirio Díaz. 
8. Tras ser asesinado, la gente buscaba el lunar que tenía en la parte superior de su ojo para comprobar que realmente era su cadáver.


¿CÓMO MURIÓ?

Venustiano Carranza, quien gobernó desde 1914 a 1920, encargó al general Pablo González y a Luis Patiño a fraguar un plan para hacer creer a Zapata que el coronel Jesús Guajardo no reconocía su gobierno. 
Tras ganarse su confianza, el 10 de abril de 1919, el coronel Guajardo lo asesinó en la hacienda de Chinameca, en Morelos. 
El 16 de julio de 1920, Guajardo fue capturado en Monterrey y fusilado al día siguiente. Sin embargo, esto se debió a que días antes se había revelado en contra del presidente provisional Adolfo de la Huerta y no por el asesinato de Zapata.

domingo, 22 de marzo de 2015

LA COMUNA DE PARÍS: PRIMERA DICTADURA PROLETARIA



El 18 de Marzo se conmemora el aniversario de la Comuna de París. Ese día en 1871, los obreros de París “tomaron el cielo por asalto”, tal y como lo describió Marx, alzándose en rebelión armada y manteniendo la ciudad durante 72 días hasta que los gobernantes de Francia finalmente fueron capaces de desatar su sangrienta venganza sobre los esclavos que se atrevieron a alzar la bandera de la revolución. Ciertamente no fue la primera rebelión de los oprimidos, ni siquiera la primera rebelión de la joven clase obrera. Pero fue la primera vez que la clase obrera tomó el poder, y las lecciones aprendidas en esa primera exitosa (pese a su corta vida) revolución han establecido los principios básicos para la revolución de la clase obrera desde entonces.
Los obreros de París, que se habían rebelado dos veces y dos veces fracasado en los pocos años anteriores a 1871, se habían armado para la defensa de su ciudad en el transcurso de una guerra que la burguesía francesa había lanzado contra Prusia. Los obreros estaban tanto física como políticamente aislados del resto del país y superados ampliamente por las fuerzas armadas de las clases dominantes francesa y prusiana. Pero la burguesía francesa se rindió ante Prusia y trató de entregar París al ejército prusiano con el fin de acabar con la lucha de los obreros allí. Unidades del ejército francés marcharon hacia París para desarmar a los obreros que se habían organizado en la Guardia Nacional. Los obreros tenían poca elección. Decidieron utilizar sus armas –arriesgándose a todo tratando de liberarse de una vez y para siempre en lugar de marchar mansamente al matadero.



Alborada de una Gran Revolución Social
Aunque Marx, que seguía los acontecimientos de Francia en aquellos momentos desde Inglaterra donde estaba exiliado, pensó que el momento no estaba maduro para que los obreros parisinos se alzaran y vencieran, rápidamente hizo un balance de la naturaleza histórica de los acontecimientos, declarando el 18 de marzo de 1871 “la alborada de la gran revolución social que liberará a la humanidad para siempre del régimen de clases”, y apoyó a la Comuna.
Ese día, el Comité Central de la Guardia Nacional de los obreros proclamó que: “Los obreros de París, en medio de fracasos y traiciones de las clases dominantes, han comprendido que ha sonado para ellos la hora de salvar la situación asumiendo en sus manos la dirección de los asuntos públicos”. Las tropas del Gobierno enviadas para desarmar a los obreros fueron golpeadas. En pocos días, los ricos ociosos, los capitalistas, los cortesanos y los delincuentes comunes huyeron de París a Versalles, donde la clase dominante francesa declaró la guerra contra París.
La propia Comuna –el Gobierno formado por los obreros- se compuso de representantes de diversos barrios de París, elegidos por los ciudadanos y revocables de su puesto en cualquier momento. La mayoría de sus miembros eran obreros o representantes reconocidos de la clase obrera. Más que una entidad parlamentaria (como el Congreso en los EE.UU.), la Comuna tomó decisiones y las llevó a cabo. Y desde lo más alto hasta la base todos sus miembros y todos cuantos trabajaron bajo su dirección recibieron los mismos salarios que un obrero corriente.
El ejército y la policía fueron abolidos. Todos los ciudadanos capaces de llevar armas fueron enrolados en la Guardia Nacional, la única fuerza armada. “Los curas fueron enviados de vuelta a los recesos de la vida privada, para alimentarse allí entre las almas de los fieles a imitación de sus predecesores, los Apóstoles”. (Marx, La Guerra Civil en Francia).
Las escuelas quedaron abiertas para todos, a todos los niveles. Los alquileres de las casas quedaron cancelados y todas las casas de empeño clausuradas. Se prohibieron los turnos de noche. Las fábricas de los capitalistas que habían huido fueron incautadas, para ser dirigidas por los propios obreros. La Columna de la Victoria, un monumento a las guerras de agresión chovinistas de Francia, fue derribada. “La bandera de la Comuna”, declararon los obreros”, es la bandera de la República Mundial”.
A la burguesía le gusta pintar el marxismo como tan sólo una idea, un sueño imposible o una pesadilla estremecedora. El marxismo es la síntesis científica de toda la historia de las luchas de los oprimidos, y de todo el conocimiento conquistado a través de las luchas de la humanidad. Surgió con el desarrollo y el crecimiento de las luchas de la clase obrera, cuya posición y punto de vista se expresan en el marxismo. Tal y como Lenin escribió en El Estado y la Revolución, “No existe traza alguna de utopismo en Marx, en el sentido que fraguó o inventó una “nueva” sociedad. No, él estudió el nacimiento de la nueva sociedad a partir de la vieja, y las formas de transición de la última a la primera, como un proceso histórico-natural. Él examinó la experiencia misma de un movimiento proletario de masas, y trató de extraer lecciones prácticas de este. Él “aprendió” de la Comuna, al igual que todos los grandes pensadores revolucionarios aprendieron sin vacilar de la experiencia de los grandes movimientos de las clases oprimidas…”.
La más importante lección de la Comuna de París, lo que los obreros de París enseñaron en primer lugar con sus fusiles y luego con su heroico sacrificio, es la cuestión central del marxismo: la dictadura del proletariado.
“Se dice y escribe frecuentemente,” explica Lenin en El Estado y la Revolución, “que la cuestión principal en la teoría de Marx es la lucha de clases. Pero esto es erróneo. Y esta noción errónea resulta muy frecuentemente en una distorsión oportunista del marxismo y su falsificación en un espíritu aceptable para la burguesía… Aquellos que sólo reconocen la lucha de clases no son aún marxistas; se les puede encontrar estando aún dentro de los límites del pensamiento burgués y la política burguesa… Sólo es marxista aquel que extiende el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del proletariado.” Tal y como lo señaló Marx en su Carta a Weydemeyer, escrita en 1852, “no se me debe ningún mérito por descubrir la existencia de las clases en la sociedad moderna, ni la lucha entre ellas. Mucho antes de mí los historiadores burgueses habían descrito el desarrollo histórico de esta lucha de clases y los economistas burgueses la anatomía económica de las clases. Lo que yo hice nuevo fue demostrar: 1) que la existencia de las clases está únicamente vinculada con fases particulares e históricas en el desarrollo de la producción; 2) que la lucha de clases conduce necesariamente a la dictadura del proletariado: 3) que la dictadura misma sólo constituye la transición hacia la abolición de todas las clases y a una sociedad sin clases”.
En otras palabras, la lucha de clases conduciría inevitablemente a la clase obrera a establecer el dominio de la mayoría trabajadora sobre la minoría explotadora, por vez primera en la historia, y éste sería el primer paso hacia la eliminación de todas las clases y el dominio de clases. Esto es lo que representó la Comuna de París. Los obreros y obreras de París establecieron la primera dictadura del proletariado del mundo. A través de la experiencia de esta lucha, dieron vida y forma a lo que Marx y los obreros con conciencia de clase en general habían sólo concebido de una manera general.
(…) Como señaló Marx, los obreros de París, rodeados por todas partes y enfrentados al hambre debido al bloqueo económico, no pudieron más que comenzar su trabajo durante los 72 días de la Comuna. Cometieron ciertos errores, como era inevitable en ésta la primera de todas las revoluciones proletarias. Marx y Engels concluyeron que la Comuna había fracasado en emprender la dictadura de los obreros sobre los explotadores de manera lo suficientemente implacable y rápida –los obreros dejaron sin tocar el Banco de Francia, el principal pilar financiero del país, y en lugar de eliminar a la burguesía capturada en París y marchar inmediatamente sobre Versalles mientras la burguesía francesa estaba aún debilitada por su derrota a manos de Prusia, los obreros de la Comuna les dejaron escapar y recuperar sus fuerzas. Entonces, la burguesía francesa con la ayuda de los gobernantes reaccionarios prusianos llevaron a cabo una “rebelión de los esclavistas” contra los esclavos victoriosos, convirtiendo París en un mar de sangre cuando los Comuneros a millares fueron asesinados casa por casa combatiendo o fusilados como prisioneros.
Pero como declaró Marx incluso mientras la batalla estaba aún arreciando en París: “Si la Comuna es destruida, la batalla sólo quedará pospuesta. Los principios de la Comuna son eternos e indestructibles; se presentarán una y otra vez hasta que la clase obrera sea liberada”. (Marx, Acta de un Discurso sobre la Comuna de París).
(…)
La Revolución Cultural
La Gran Revolución Cultural Proletaria, iniciada y dirigida personalmente por Mao, fue un gran ejemplo de la clase obrera defendiendo y desarrollando la dictadura del proletariado y ejerciendo “la dictadura omnímoda sobre la burguesía en la superestructura”. Este alzamiento de centenares de millones de obreros, campesinos y otras masas contra aquellos a los que Mao calificó como “las personas del partido en el poder tomando la vía capitalista” fue, tal y como se explicó en Cómo el Capitalismo Ha Sido Restaurado en la Unión Soviética y lo que Esto Significa para la Lucha Mundial, no “simplemente un movimiento para criticar la ideología burguesa y a los representantes burgueses en el terreno de la cultura, la educación, etc., sino una lucha revolucionaria dirigida para derrocar a personas en puestos altos en el Partido y el Estado que de hecho se habían atrincherado en el poder en muchas esferas de la sociedad –aunque no habían tomado aún el control de todo el aparato del Estado y habían comenzado realmente a restaurar el capitalismo”.
En su análisis de la Comuna de París, Marx señaló cómo la dictadura del proletariado representaba el inició de un proceso que gradualmente implicaría a la gran mayoría del pueblo (es decir, las antiguas masas explotadas, dirigidas por el proletariado) y eventualmente a todo el pueblo (tras la eliminación de las clases) en la administración de la sociedad. En la Comuna de París “obreros sencillos” (como Marx afirmó para hacer explotar el punto de vista de la burguesía) asumieron la administración de todo, de todas las funciones de gobierno (que los obreros simplificaron enormemente) y de todas las esferas de la sociedad, a través de o bien la participación directa o a través de “alquilar” expertos para trabajar para los obreros y bajo la guía y dirección de los obreros. En la Revolución Cultural, la sociedad socialista dio un salto cualitativo hacia la dirección de los ideales de la Comuna, avanzando mucho más que ninguna sociedad socialista anterior.
Bajo la dirección y guía de Mao, casi todos los cuadros (personas con posiciones de autoridad y responsabilidad) en el Partido quedaron bajo el intenso control y crítica de las masas. Cada aspecto de la sociedad fue criticado y combatido. (…) Los obreros y campesinos limpiaron las diversas instituciones de la forma que una buen escoba limpia la suciedad. La educación fue revolucionarizada, para que en lugar de educar a los hijos e hijas de los viejos explotadores y educar a las personas para convertirse en nuevos explotadores, las escuelas fueran dirigidas por los obreros y campesinos para las necesidades intereses de los obreros y campesinos en transformar la sociedad y la naturaleza para avanzar hacia el comunismo. La burguesía había controlado la posición dominante en la cultura (libros, películas, obras de teatro, arte, etc.). Fueron barridos y la imagen de los obreros y campesinos y el punto de vista de la clase obrera comenzó a dominar en estos campos. Estableciendo los comités revolucionarios (combinaciones de tres-en-uno de obreros de base, miembros del Partido y administradores y/o técnicos), las masas fueron capaces de tomar realmente de nuevo el poder en las fábricas, comunas, escuelas y demás, anteriormente dirigidas por los seguidores del camino capitalista.
Junto al Ejército de Liberación Popular bajo la dirección de la clase obrera a través de su Partido, las propias masas populares se organizaron en milicias en sus fábricas y lugares de trabajo bajo la dirección del Partido, haciendo así que el Estado descansase con mayor seguridad que nunca en el poder armado de la clase obrera y sus aliados. En enero de 1967, los revolucionarios en Shanghai construyeron una alianza de las organizaciones de masas revolucionarias, el Ejército de Liberación Popular y los cuadros revolucionarios del Partido, que tomaron el poder con éxito de la vieja administración seguidora del camino capitalista en Shanghai. Mao hizo balance y popularizó esta experiencia por toda China. La conciencia popular avanzó enormemente.
(…) La Revolución Cultural no condujo al final de la lucha de clases en China. Casi una década después que se iniciara la Revolución Cultural, Mao lo dejó claro con su importante instrucción: “¿Por qué habló Lenin de ejercer la dictadura sobre la burguesía? Esta cuestión debe ser comprendida a fondo. La falta de claridad sobre esta cuestión conducirá al revisionismo. Esto debe darse a conocer a toda la nación”.
No sólo a unas pocas personas, no sólo a los miembros del Partido, no sólo a unos pocos millones, ¡sino a toda la nación! Con esto Mao declaraba explícitamente que para combatir a los revisionistas y prevenir el derrocamiento de la dictadura del proletariado, un número más extenso de la clase obrera y de las masas necesitaban profundizar considerablemente en la comprensión del marxismo y las tareas de la dictadura del proletariado.
Centrándose en el “por qué”, Mao se centró en el hecho de que pese a todos los avances, la cuestión de la dictadura del proletariado es todavía la cuestión de la transición del capitalismo al comunismo. Aunque los escritos de Marx claramente señalan esta cuestión, fue solo la experiencia adicional de la lucha de clases bajo la dictadura del proletariado en la URSS y China que hizo posible hacer un balance de forma tan explícita como lo hizo Mao de la larga, aguda y compleja naturaleza de la lucha contra las fuerzas de la restauración capitalista.
(…) Esta comprensión de la dictadura del proletariado desde el punto de vista del objetivo del comunismo, y no como un fin en sí mismo, es esencial a la teoría de Mao sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado. Como todos los procesos, no existe una inmovilidad en el camino socialista -sólo existen avances o retrocesos. Cualquier medio camino, indecisión o vacilación en el camino socialista conduce definitivamente al derrocamiento del proletariado y la restauración del capitalismo.
Además, tal y como han mostrado las experiencias en la URSS y China, los avances de la revolución fuerzan a la burguesía a saltar para oponerse a ella, y de este modo el proletariado se ve forzado a combatir para acabar con la “rebelión de los esclavistas”, de igual modo que la clase obrera fue forzada a combatir para defender la Comuna de París, el primer Estado obrero, “quiera” sí o no la clase obrera una batalla particular.

Los principios de la Comuna son Eternos
Al parecer Mao Tsetung señaló que: “Marx al principio se opuso a la Comuna de París… Cuando la Comuna de París se levantó, Marx la apoyó, aunque suponía que iba a fracasar. Cuando se dio cuenta que era la primera dictadura proletaria, pensó que sería una buena cosa incluso aunque durara tres meses. Si lo valoramos desde un punto de vista económico, no valía la pena”. (“Discurso en la Conferencia de Lushan”, Mao Tsé-tung Espontáneo. Pláticas y cartas: 1956-1971, Ediciones Renacimiento, A.C., Universidad Autónoma de Sinaloa, México 1981, pág. 124).
Por supuesto ni Marx ni Mao contemplaron la Comuna de París desde “un punto de vista económico” –desde la postura de los estrechos resultados inmediatos. Incluso aunque la Comuna fracasó, estableció los principios básicos para todas las revoluciones proletarias que vendrían. El heroico ejemplo de los Comuneros y el balance científico de sus heroicos esfuerzos proporcionaron la base para un dominio teórico superior de las tareas y de la dirección de la revolución proletaria, que, a su vez, hizo posible el éxito de futuros esfuerzos. Sabiendo que esto sería así, Marx escribió: “Los obreros de París, con su Comuna, serán celebrados como los gloriosos precursores de una nueva sociedad. Sus mártires han quedado consagrados en el gran corazón de la clase obrera”.
Al igual que algunos autodenominados marxistas rehusaron reconocer las lecciones abonadas con sangre de la Comuna de París, también, cuando el revisionismo triunfó en la Unión Soviética y se restauró el capitalismo, algunas personas rehusaron reconocer este hecho. Algunas personas que habían sido revolucionarias pensaron que si la URSS se había perdido para la clase obrera, entonces todo por lo que habían luchado fue para nada, y enterraron sus cabezas en la arena, se colocaron a la cola de los nuevos revisionistas soviéticos y se dejaron arrastrar, y, después de todo, todo lo que habían hecho realmente fue para nada. Esto causó un gran daño a la causa revolucionaria.
En su época, la Comuna de París mostró que la revolución proletaria no sólo era necesaria sino posible. Su derrota sólo mostró que la transición del capitalismo al comunismo será un largo proceso, con muchas vueltas y revueltas en su desarrollo, desde luego con contratiempos, pero con un desarrollo en espiral por el que cada avance de la clase obrera se coloca sobre los hombros de los que han combatido y muerto anteriormente por la causa del proletariado. Esto es algo natural, dado que el desarrollo del capitalismo al comunismo requiere una ruptura completa –una “ruptura radical”, como Marx la llamó, con todas las formas anteriores de la sociedad y todas las ideas tradicionales y los grandes cambios que el mundo ha conocido nunca.

En nuestra época, la Revolución Cultural muestra que la restauración del capitalismo no es inevitable, que la clase obrera y las masas pueden desarrollar formas –formas completamente nuevas de hacer cosas en la historia de la sociedad- para defender sus conquistas y hacer retroceder los incesantes ataques del enemigo. Al igual que la Comuna de París proporcionó las bases para el desarrollo del marxismo cuando el marxismo estaba empezando a surgir hace más de cien años, hoy también a través de la Revolución Cultural, el marxismo se ha desarrollado y avanzado y la clase obrera del mundo entero se alza con mayor superioridad en su lucha por derrocar a los reaccionarios de todos los países uno por uno y traer la victoria del comunismo al mundo entero.